El constructor europeo Airbus duplicó su beneficio neto en el primer semestre del año mientras su rival Boeing sigue inmerso en la peor crisis de su historia por la inmovilización de sus aviones 737MAX.

"El resultado financiero del primer semestre refleja esencialmente el aumento en cadencia de la familia A320 y su transición hacia la versión Neo [con un nuevo motor] más eficiente", dijo Guillaume Faury, el presidente ejecutivo de Airbus.

Los motores de la versión Neo habían tenido hasta ahora algunos problemas que frenaron la producción.

El grupo obtuvo un beneficio neto de 1,197 millones de euros frente a los 496 millones de hace un año. En contraste, Boeing anunció hace una semana una pérdida neta trimestral de casi 3,000 millones de dólares.

El constructor estadounidense de aviones sufrió su mayor pérdida en más de 50 años de historia tras dos accidentes de su modelo 737MAX que dejaron un total de 346 muertos.

En consecuencia todos los aviones de este modelo están inmovilizados en tierra desde hace cuatro meses y todavía sin fecha para volver a volar.

"Las bases del sector siguen siendo sólidas, con un tráfico aéreo en buena salud, tasas de ocupación de cerca del 80% y previsiones de beneficio robustas para las compañías aéreas", dijo el presidente del Airbus, Guillaume Faury, en una rueda de prensa telefónica.

Sin embargo expresó su preocupación en un "contexto geopolítico complejo" así como por el "proteccionismo" y la intención de Estados Unidos de imponer a la Unión Europea nuevos aranceles como represalia a lo que consideran subvenciones abusivas de la UE a los constructores de aviones.

En esta cuestión se necesita "una negociación para encontrar un acuerdo común", indicó Faury.

Éxito del modelo A321 

El presidente de Airbus también apuntó que ahora es "evidente que el escenario de un Brexit sin acuerdo es un escenario probable".

Los preparativos para un Brexit "duro", previsto el 31 de octubre, se han acelerado desde la llegada al poder del nuevo primer ministro británico Boris Johnson.

"Tenemos que estar preparados para ello", dijo Faury, y recordó que Airbus está muy implantado en Reino Unido, donde se fabrican las alas de todos sus aviones de línea.

Airbus mantiene sus previsiones de entrega de aviones entre 880 y 890 ejemplares para 2019. En el primer semestre entregó un total de 389 aparatos comerciales, frente a los 303 durante el mismo periodo en 2018.

Las entregas del semestre se descomponen en 21 aviones A220, 294 aviones de la familia A320 (234 de la versión Neo), 17 A330, 53 A350 y 4 A380.

Airbus indicó por otra parte su intención de aumentar el ritmo de producción de los A321 -un avión monopasillo- teniendo en cuenta los "recientes éxitos comerciales" y con un objetivo de 63 aparatos al mes a mediados de 2021, frente a los 60 en 2019.

En su división militar, Airbus entregó siete aviones de transporte A400M en el primer semestre, lo que lleva a 81 el número de aparatos en servicio en fecha del 30 de junio, según el comunicado.

En junio la compañía alcanzó además un acuerdo con siete países clientes del A400M para revisar del contrato para esta avión que sufrió varios retrasos y costes adicionales.