Berlín. Los socialdemócratas ganaron por estrecho margen las elecciones de ayer 26 de septiembre, en Alemania, según resultados proyectados, y dijeron tener un "mandato claro" para liderar el Ejecutivo por primera vez desde 2005 y poner fin a 16 años de gobiernos encabezados por los conservadores bajo el mando de Angela Merkel.

Los socialdemócratas de centro izquierda (SPD) iban camino de conseguir el 26% de los votos, por delante del 24.5% del bloque conservador CDU/CSU de Merkel, de acuerdo a las proyecciones de la cadena ZDF, pero ambas agrupaciones creían que podrán liderar el próximo gobierno.

Soñaban con una victoria clara para su líder, pero los simpatizantes de Olaf Scholz seguían en ascuas la noche de ayer, pese a los sondeos.

El ambiente, que hasta última hora de la tarde era bastante festivo, se tensó repentinamente tras el anuncio de los primeros resultados.

"Estoy sorprendido, pensaba que el SPD sería más fuerte", confió, decepcionado, el afiliado al SPD Christian Tänzler, de 59 años, que acudió a la velada electoral organizada por su partido en la casa "Willy Brandt", así llamada en honor al primer canciller socialdemócrata alemán (1969-1974).

"Me esperaba un poco más. Estoy decepcionada", comentó por su parte Suzanne Böltes, de 50 años. En las encuestas de antes de las elecciones, el SPD le sacaba una clara ventaja a los conservadores.

Con ninguno de los bloques principales logrando una mayoría, y ambos reacios a repetir la incómoda "gran coalición" de los últimos cuatro años, el resultado más probable es una alianza a tres bandas liderada por los socialdemócratas o los conservadores de Merkel.

Será una noche electoral larga, eso seguro", declaró Olaf Scholz tras el anuncio de los resultados de los sondeos a boca de urna.

"Pero esto es cierto: muchos ciudadanos [...] quieren que haya un cambio en el gobierno y [...] también quieren que el próximo canciller se llame Olaf Scholz", apuntó.

Los conservadores no se dan por vencidos

Pero los conservadores, pese a su resultado "decepcionante", también prevén formar el próximo gobierno, advirtió no obstante Armin Laschet el personaje que aspira a suceder a Merkel.

Los Verdes, liderados por Annalena Baerbock, que durante un tiempo aparecían como favoritos, recabarían, según las encuestas, un 14.8 por ciento.

Los liberales del FDP, en tanto, quedarían cuartos, con alrededor del 11.5%, lo que les daría la llave del gobierno y haría del partido un actor ineludible para formar una futura coalición.

La atención se desplazará ahora a las discusiones informales que antecederán a negociaciones de coalición más formales, que podrían llevar meses, dejando a Merkel a cargo en un rol provisional.

En Alemania, todos los partidos pueden participar en las llamadas "conversaciones exploratorias".