En los anales de los videos que muestran a los prisioneros de guerra, éste parece ser una premier. Un pastor belga malinois ligeramente aturdido aparece con una correa ajustada, rodeado de hombres barbados y fuertemente armados, quienes alardean su botín de guerra.

Con un chaleco antibalas negro, el perro mueve la cola en momentos y parece estar más confundido que aterrorizado mientras sus captores muestran rifles especializados y un dispositivo de posicionamiento global con una luz parpadeante, el cual, aseguran, traía el perro.

¡Alá le dio la victoria a los muyahidines! , uno de los militantes exclama: ¡Abajo con ellos, abajo con sus espías!

Un enlace al video fue publicado esta semana en la cuenta de Twitter de un usuario que a menudo difunde propaganda talibán. Un portavoz talibán, Zabiullah Mujahid, indicó que el perro fue capturado después de un largo tiroteo entre las fuerzas estadounidenses y las milicias talibanes en el distrito Alin Nigar de la provincia de Laghman de Afganistán a finales de diciembre.

Los muyahidines valerosamente pusieron una dura resistencia durante horas en contra de las tropas , expuso ayer en una entrevista telefónica. El perro, dijo, tenía el grado de coronel y estaba equipado con sofisticados dispositivos electrónicos.

El perro es de gran importancia para los estadounidenses , afirmó.

El teniente coronel Will Griffin, un portavoz de la coalición militar internacional en Afganistán, confirmó ayer en un correo electrónico que la fuerza perdió un perro de trabajo militar durante una operación en diciembre. No dio más detalles.

Las tropas de Operaciones Especiales de Estados Unidos a menudo usan al pastor belga malinois, una raza favorecida por su ligereza, agilidad y resistencia.

Los canes están capacitados para saltar en paracaídas y a rapel con sus entrenadores. Algunos perros son entrenados para olfatear explosivos, otros aprenden cómo encontrar narcóticos. En Afganistán, los caninos se utilizan a menudo para buscar compuestos que podrían ser manipulados con explosivos antes de que los humanos se acerquen.

Tal vez el perro se lanzó a atacar sin correa y nunca regresó , opinó Kevin Dredden, ex entrenador de perros de la Fuerza Aérea y veterano de Afganistán.