El presidente colombiano Juan Manuel Santos dijo el jueves en las Naciones Unidas que no aboga por la legalización de las drogas, pero que es necesario replantear la guerra contra el narcotráfico y dejar de encarcelar a adictos y pequeños campesinos que las cultivan.

Agregó: Si hemos aplicado una receta basada principalmente en la represión por tanto tiempo, sin resolver el problema, es hora de replantear el tratamiento .

También admitió que no habrá un mundo libre de drogas, objetivo que la ONU se propuso lograr durante la última cumbre sobre el tema en 1998 y que ha sido calificado por varios líderes mundiales y del sector civil de poco realista.

Santos destacó, sin embargo, la necesidad de enfocarse en combatir los eslabones más fuertes , como los cárteles de drogas. También dijo estar a favor de garantizar el acceso a sustancias controladas para usos médicos y científicos, tal y como ya hace Colombia.

Esa medida está incluida en una resolución aprobada por la Asamblea General durante la cumbre.

Santos, que definió a su país como la nación que más sacrificios y costos ha pagado por la guerra contra el narcotráfico, dijo estar de acuerdo con varios puntos de la resolución de la Organización de las Naciones Unidas que pide un mayor enfoque en la salud pública y programas de rehabilitación y prevención en lugar de medidas de represión.

Pero el mandatario destacó que aún queda mucho camino por recorrer y que éste es el inicio de la conversación y no el final, y reiteró que Colombia seguirá combatiendo el crimen organizado.