La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, decidió que el salario mínimo tendrá un aumento del 8.8% desde el próximo enero, con lo que se ubicará en 678 reales (339 dólares), informaron fuentes oficiales.

La ministra de la presidencia, Gleisi Hoffmann, explicó que el nuevo valor del salario mínimo será oficializado en un decreto que se publicará este miércoles en el Diario Oficial.

"Es un buen anuncio para los trabajadores en el día de Navidad", declaró Hoffmann a periodistas al hacer el anuncio.

Según la ministra, el aumento "reconoce el esfuerzo de todos los trabajadores para los resultados que está teniendo el país" en las áreas económicas y social.

Hoffmann apuntó que aunque la medida se oficializará este miércoles con la publicación en el Diario Oficial, Rousseff quiso que el anuncio fuera hecho en las fiestas navideñas.

Para el establecimiento del nuevo salario mínimo se tomaron en cuenta, entre otros índices del 2011, la tasa de inflación que fue de 6% y el crecimiento económico, que llegó a 2.73 por ciento.

Esos índices son algunos de los que el Gobierno debe utilizar para establecer el salario mínimo, según una ley dictada el año pasado por Rousseff, aunque propuesta durante la gestión de su antecesor, Luiz Inácio Lula da Silva.

Contenido de la Red Iberoamericana de Prensa Económica