El expresidente George W. Bush reveló en Nueva York las claves para entender los cambios de pensamiento político que ayudaron a Donald Trump para llegar a la Casa Blanca.

“Hemos visto nuestro discurso siendo degradado por la crueldad”, dijo Bush.

Las palabras de Bush convergen en la demanda por un entorno político que parece haberse perdido hace mucho tiempo, es decir, con un enfoque de respeto, la cortesía y la creencia de los ideales en los que se fundó la nación.

Es un tipo de esfuerzo retórico que de manera constante hemos visto en políticos republicanos moderados que se sienten incómodos frente a lo que ven.

Mario Cuomo decía que en política “se hace campaña con poesía y se gobierna en prosa”. En el círculo político de Trump parece estar dividido entre los que apuestan el deseo de ofrecer poesía idealista y por los que tienen necesidad de golpear con sus codos a su base agitada para apelar a una base agitada conforme se acercan las elecciones.

En cierto sentido, esto es sólo política. El padre de Bush, George W. Bush, ganó las elecciones en 1988 después de dirigir uno de los discursos de mayor confrontación racial en la historia política de Estados Unidos. El anciano Bush prosiguió en su discurso inaugural para describir el optimismo de los “mil puntos de luz” que representaban las organizaciones comunitarias que trabajan en todo el país. En otras palabras, siempre ha habido tensión discursiva entre los políticos que hacen campañas para ganar y lo que los candidatos ganadores dicen desde la Casa Blanca.

Lo que este jueves dijo Bush fue una condena deliberada por el cambio del entorno social producido con la llegada de Trump.

No esperábamos ver la reaparición del expresidente Bush; sin embargo, no es casual. Actualmente está ayudando a recolectar fondos económicos al republicano de Virginia Ed Gillespie. Su rival es Ralph Northam, un personaje que ha apoyado a las ciudades santuario.