Santiago. Dispuesto a entrar en el debate sobre un cambio a la Constitución, se manifestó el presidente de Chile, Sebastián Piñera, en una entrevista dada a BBC, la primera desde que estalló el descontento social en el país, manifestándose en masivas marchas, violencia y destrucción de bienes públicos y privados durante las dos últimas semanas.

Con una fuerte autocrítica, el mandatario reconoció la falta de sensibilidad e incomprensión que hubo desde el gobierno: “No escuchamos con suficiente atención, no entendimos con suficiente claridad el mensaje”, señaló al medio británico.

Como un problema que se ha acumulado hace décadas, Piñera enfatizó que Chile aún es un país con “demasiada” desigualdad. “La gente tiene la percepción, y con mucha razón, de que en Chile hay demasiado abusos. De que hay muchas empresas que no respetan a sus clientes, a sus trabajadores y el medio ambiente”, dijo.

Respecto al nivel y grado de violencia de las protestas que se han originado en el país, dijo que “esa violencia no puede ser admitida, no está dentro de la ley”, por lo que validó el haber recurrido a las “herramientas democráticas y constitucionales” como lo fue haber declarado el Estado de emergencia con la salida de los militares a la calle.

Sobre la exigencia social de un cambio de Constitución, Piñera expresó: “Hay que ponernos de acuerdo en qué queremos, qué cambios queremos introducirle a la Constitución”.

Aseguró que como presidente elegido democráticamente “por una enorme mayoría” llegará hasta el final de su mandato. Señaló que: “Si alguien quiere hacer una acusación constitucional, está en su derecho”.