Pekín. Pekín urgió a Estados Unidos a parar de "satanizar" a China, durante las conversaciones con la subsecretaria de Estado, Wendy Sherman, la enviada de más alto nivel del gobierno de Joe Biden al país asiático.

La visita de esta diplomática a la ciudad de Tianjin (norte) es el primer gran encuentro entre responsables de las dos principales economías mundiales desde las discusiones celebradas en Alaska en marzo, que terminaron en ataques cruzados.

Sherman llegó el domingo pasado en busca de afianzar las relaciones entre las dos potencias económicas, enfrentadas por temas como ciberseguridad y derechos humanos, pero fue recibida con un duro comunicado de Pekín.

"La esperanza puede ser que, al satanizar a China, Estados Unidos podrá de alguna manera (...) culpar a China por sus propios problemas estructurales", expresó el vicencanciller chino Xie Feng a Sherman, según un comunicado.

"Urgimos a Estados Unidos a cambiar su mentalidad equivocada y su política peligrosa", agregó.

Encuentro privado

Sherman se reunió ayer 26 de julio, a puerta cerrada con el ministro chino de Relaciones Exteriores, Wang Yi.

En su Twitter, Sherman dijo haber abordado "el compromiso de Estados Unidos con la competencia sana, la protección de derechos humanos y los valores democráticos".

Según el departamento de Estado estadounidense, la subsecretaria evocó su preocupación sobre supuestas violaciones de los derechos humanos de China en Hong Kong, Tibet o la región de mayoría musulmana de Xinjiang, y fue "brutalmente honesta" en cuestiones como los presuntos ciberataques chinos.