El Cairo. Egipto tendrá sus elecciones presidenciales durante tres días en marzo, informaron las autoridades, con la casi segura garantía de que el presidente Abdel Fatá al Sisi se postulará y ganará un segundo periodo de cuatro años en medio de una fuerte represión contra la oposición.

Por el momento no hay ningún candidato oficialmente declarado, incluido el actual presidente Abdel Fatah al Sisi. Éste declaró recientemente que no se presentaría para un tercer mandato en el 2022, dando a entender que sí sería candidato a su reelección este año.

El gran rival de Al Sisi, el ex primer ministro Ahmed Shafiq, anunció el domingo que no sería candidato.

El político, que perdió por escaso margen las elecciones del 2012 ante el islamista Mohamed Morsi, decidió abandonar el país tras su derrota ante el candidato de los Hermanos Musulmanes y vivir en Emiratos Árabes Unidos, pero regresó a Egipto el pasado mes de diciembre. Desde entonces, ha debido enfrentar duras críticas de parte de la prensa cercana al Gobierno y los rumores sobre una eventual postulación a la presidencia.

REPRESIÓN

Otras dos personalidades habían anunciado en noviembre su intención de presentarse. Pero desde entonces uno de ellos, el coronel Ahmed Konsowa, fue condenado a prisión. Y la candidatura del otro, el famoso abogado defensor de los derechos humanos Jaled Alí, es incierta debido a una causa judicial aún en curso de apelación.

Casi todos los reconocidos críticos del gobierno han sido encarcelados, han dejado el país o se han silenciado, mientras las autoridades han bloqueado cientos de sitios web y prohibido cualquier manifestación no autorizada.

Mientras tanto, al Sisi ha reunido apoyo a través de sus funciones oficiales, en donde habla de nuevos proyectos de infraestructura y ofrece un cálculo optimista de la economía, que lentamente se recupera luego de años de disturbios.

Al Sisi ha exhortado reiteradamente a la gente a que vote, quizás temiendo que una baja participación menosprecie su legitimidad. Parece que el objetivo de que la elección se alargue tres días, del 26 al 28 de marzo, es para aumentar la participación.

Ex general, Al Sisi dirigió el derrocamiento de un electo, pero divisivo, presidente islamista en el 2013. Desde entonces, las autoridades han encarcelado a cientos de críticos, principalmente islamistas, pero también varios activistas laicos, incluidos varios responsables del levantamiento del 2011 que derrocó al autócrata Hosni Mubarak. A los activistas de derechos humanos les han impuesto restricciones draconianas y a varios defensores de los derechos humanos se les ha prohibido viajar al extranjero o les han congelado sus bienes.