Doha. El presidente sirio, Bashar­ al-Assad, emitió ayer la severa advertencia a los países occidentales que podrían tener en mente intervenir militarmente en el sangriento conflicto que ha devastado el país durante casi 20 meses.

Creo que el precio de esta invasión, si llega a ocurrir, será demasiado grande, más de lo que todo el mundo podría costear. Somos el último bastión del laicismo y la estabilidad en la región y la convivencia (...) Tendrá un efecto dominó que afectará al mundo desde el Atlántico hasta el Pacífico, y ustedes saben la implicación en el resto del mundo , Aseguró Al-Assad en una entrevista con el canal de noticias Russia Today.

Agregó: Yo no creo que el Occidente vaya en ese sentido, pero si lo hacen, nadie puede saber lo que vendrá .

Un breve video y la transcripción de la entrevista se publicó ayer en el sitio de Russia Today y el canal transmitirá hoy la entrevista completa.

El gobierno ruso ha apoyado firmemente a Al-Assad pese a las críticas internacionales generalizadas y pudo haber jugado un papel en que el canal de noticias haya conseguido la entrevista. No estaba claro dónde ocurrió ésta.

Al-Assad, vestido con un traje gris y camisa azul, apareció calmado en el video y habló en inglés. Era la primera vez que imágenes del asediado Presidente sirio se transmitían desde que asistió a una sesión de oración por la festividad musulmana del Eid al-Adha, el 26 de octubre.

En la entrevista, Al-Assad también expuso que no tenía planes de abandonar Siria. Sus comentarios parecieron hacer frente a una declaración del primer ministro británico, David Cameron, quien comentó el martes que se permitiría una salida segura del país a Al-Assad con el fin de detener el conflicto e iniciar una transición de poder.

No soy un títere -indicó-, no fui hecho por el Occidente para irme al Occidente o a cualquier otro país. Soy sirio, fui hecho en Siria, tengo que vivir en Siria y morir en Siria .

La negativa del Presidente a abandonar el país, sin duda, prolongará el conflicto, que ha dejado al menos 35,000 muertos, según activistas de la oposición.

Combates explotaron ayer en varias ciudades en todo el país, dejando al menos 90 muertos, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.