Washington. EL PRESIDENTE Barack Obama prometió el jueves que el Estado Islámico inevitablemente será derrotado , pero predijo que es probable que las redes terroristas continúen operando después de que el grupo pierda sus principales bastiones en Irak y Siria.

Enfatizando que las recientes derrotas en el campo de batalla han demostrado que el Estado Islámico no es invencible , Obama también delineó una estrategia para utilizar una base aérea recién recapturada en Irak como el centro de las fuerzas iraquíes que son respaldadas por Estados Unidos para pelear por Mosul , el principal bastión del grupo extremista al norte de Irak y que fue tomado en el 2014.

Obama habló en una rueda de prensa en el Pentágono tras reunirse con su equipo de seguridad nacional para discutir la lucha contra el Estado Islámico. Está previsto que el mandatario tome la licencia el sábado para vacacionar con su familia hasta el 21 de agosto.

Una de las prioridades de la agenda es la naciente campaña aérea estadounidense contra posiciones del Estado Islámico en Libia.

Obama y el vicepresidente Joe Biden cruzaron el río Potomac para sentarse con el secretario de Defensa, Ashton Carter, el director de la CIA, John Brennan, y otros secretarios del gabinete. El presidente sonrió y charló con sus colaboradores, pero no hizo comentarios cuando se permitió brevemente el ingreso de los periodistas poco antes de la reunión.

La sesión se llevó a cabo en momentos en que Estados Unidos bombardea objetivos en la ciudad libia de Sirte y sus alrededores, en una notable expansión de la misión contra el Estado Islámico. A solicitud del Pentágono, Obama autorizó los ataques que comenzaron esta semana, los cuales incluyen bombardeos de precisión contra tanques, lanzacohetes y posiciones de combate.

Obama usualmente convoca al Consejo de Seguridad Nacional en la Casa Blanca, pero en el último año lo ha hecho ocasionalmente en otras agencias, como el Departamento de Estado y la CIA.