Auja, Cisjordania. Ibrahim Qtishat relató lo que horas antes observó en la televisión: Benjamin Netanyahu enseñó un mapa de una región de Cisjordania que promete anexar a Israel en caso de que gane las elecciones.

Para Qtishat, la promesa de Netanyahu resulta preocupante, pues a sus 50 años de edad la agricultura es su única fuente de ingreso. ¿Qué hará en caso de quedarse sin sus tierras?

Netanyahu mostró en un mapa sombreando de color azul las áreas del Valle del Jordán que anexionará a Israel.

“Vi el mapa en color azul en la televisión, y creo que la vida será azul en el futuro”, comentó Ibrahim Qtishat.

La promesa de Netanyahu fue traducida por la prensa israelí como signo de su desesperación política, y fue condenada de manera inmediata por los líderes árabes, incluidos los socios regionales de Israel: Jordania y Arabia Saudita.

Pobladores de las comunidades palestinas amenazadas por Netanyahu consideraron sus palabras nada cercanas a un juego político. Han sido tomadas como una señal de que la vida puede empeorar mucho en poco tiempo.

Hussein Atiayat, de 65 años, vicealcalde de Auja, describió lo que pronto podría ocurrirle a esta pequeña comunidad agrícola conocida por sus plátanos, naranjas y melones: “Mi visión de lo que podría suceder es que estaremos encerrados en nuestra ciudad. Literalmente va a ser una cárcel”.