Berlín. Varias decenas de personas resultaron heridas cuando un vehículo embistió a un desfile de carnaval en el centro de Alemania, informó la policía, que ha determinado si se trató de un acto deliberado.

La cadena regional Hessenschau informó que la policía creía que el conductor, identificado como un ciudadano alemán de 29 años, había actuado deliberadamente, pero que no se sabía nada sobre sus motivaciones.

Por su parte, el sitio web de noticias alemán HNA citó a testigos diciendo que el hombre parecía haber atacado a niños y había conducido “a toda velocidad” hacia la multitud, que se había reunido para la tradicional procesión antes de la temporada cristiana de Cuaresma.

El conductor fue detenido, señaló la policía, en momentos en que parte de Alemania celebra el Lunes de las Rosas, con el que culminan las festividades del carnaval.

De inmediato, la policía anunció en la red Twitter la suspensión de todos los desfiles en el land (estado regional) de Hesse, como medida de precaución.

De acuerdo a la información de medios locales, una camioneta Mercedes Benz de color gris metalizado atropelló a la multitud en Volkmarsen, cerca de Kassel, y varias decenas de personas resultaron heridas, entre ellas muchos niños.

Según el popular diario Bild, el número de heridos alcanzaría a “más de 30, de los cuales un tercio está grave”.

Testigos interrogados por el diario regional Frankfurter Rundschau afirmaron que tuvieron la impresión de que el sospechoso enfiló en particular hacia los niños tras rodar a gran velocidad entre la multitud, continuando su recorrido unos 30 metros.

Muchas de las víctimas yacían en el suelo y fueron atendidas por equipos de auxilio desplegados en este municipio con 7,000 habitantes.

Vigilancia

Numerosos vehículos policiales y de bomberos fueron desplegados en los alrededores de este supermercado. Un helicóptero también aterrizó en la zona, según otro periódico local, Hessische Niedersächsische Allgemeine.

El origen de este hecho tiene lugar en un contexto tenso en Alemania, en particular en el estado de Hesse, conmovido el miércoles pasado por un doble tiroteo con móviles racistas en los que murieron nueve personas en Hanau.

Las autoridades alemanas se encuentran en alerta respecto a la amenaza islamista, sobre todo desde un atropellamiento masivo con un camión reivindicado por el grupo yihadista Estado Islámico, en el que murieron 12 personas en diciembre del 2016 en la capital Berlín.

Desde entonces, las autoridades han logrado frustrar nueve intentos de este tipo, dos de éstos en noviembre del 2019, según datos de la oficina federal de la policía criminal.

Pero actualmente la amenaza del terrorismo de extrema derecha también preocupa a los responsables de seguridad tras el asesinato de un representante electo alemán promigrantes en junio del 2019, un ataque contra una sinagoga en Halle, en octubre del 2019, y finalmente el ataque de Hanau.

Las regiones del oeste y sur de Alemania, en particular, celebran en este momento el carnaval, la cita anual de disfraces que crea mucha expectativa.

Tradicionalmente, el Lunes de las Rosas consiste en un desfile de carrozas alegóricas por las calles de las grandes ciudades, como Colonia, Düsseldorf o Maguncia.

La canciller Angela Merkel dijo que su pensamiento está con las familias de las víctimas y les deseó a estas un “restablecimiento completo y rápido”, escribió en Twitter.