Moscú. La cifra de muertos por la ola de frío en el centro y oriente de Europa aumentó a cerca de 100, de los cuales casi la mitad ocurrió en Ucrania, donde además más de 720 personas fueron hospitalizadas por hipotermia.

Según meteorólogos, la onda gélida obedece a una masa de aire frío procedente del sur de Siberia, que se extiende prácticamente sobre todo el territorio de Rusia, por lo que las bajas temperaturas afectan a Ucrania, Polonia, Rumania, Bulgaria, Serbia, Lituania, entre otros.

El Ministerio de Asuntos de Emergencia de Ucrania, citado por la agencia rusa de noticias Novosti, precisó que 43 personas han muerto en los últimos cinco días, 13 de ellas en las últimas 24 horas, la mayoría indigentes.

Explicó que entre el pasado 27 de enero y este miércoles 854 personas necesitaron asistencia médica por la onda gélida, de las cuales 723 fueron hospitalizadas por hipotermia.

Las autoridades ucranianas han ordenado instalar 1,735 carpas con calefacción en todo el territorio debido a que en numerosas regiones del país se registran temperaturas de alrededor de 20 grados centígrados bajo cero, incluso durante la noche alcanzan los 31 grados.

En Polonia, las bajas temperaturas se han cobrado la vida de 20 personas, cinco de ellas este miércoles por inhalar monóxido de carbono de estufas en mal estado.

En algunas ciudades, como Varsovia, se han encendido fogatas en las calles para que los ciudadanos más desprotegidos puedan calentarse y resistir las bajas temperaturas, que proseguirán el fin de semana y alcanzarán hasta los 30 grados bajo cero.

En Rumanía, el número de muertos por el severo frío se elevó a 14, por lo que las autoridades han llevado a cientos de indigentes a albergues temporales, según el Ministerio rumano de Sanidad.

Debido a las primeras nevadas de este invierno, Bucarets quedó aislada, miles de vehículos quedaron bloqueados en las carreteras cortadas por la nieve y decenas de localidades estaban aisladas o sin corriente eléctrica.

La onda gélida también afecta a Serbia con un saldo de seis muertos y Bulgaria con cinco decesos, por lo que las autoridades de ambos países instalaron centros de refugio en las zonas más alejadas.

Las autoridades búlgaras mantienen la alerta naranja ante los pronósticos de que el frío proseguirá en los próximos días.

Asimismo, los países bálticos, Estonia, Letonia y Lituania, esta última república ex soviética con cuatro muertos, sufren una de las peores olas de frío de los últimos años, con bajas temperaturas que en algunas regiones se acercan a los 30 grados bajo cero.

En Hungría se reportó la primera víctima mortal de este año por el frío invernal al fallecer por hipotermia un hombre de 66 años en la ciudad de Szolnok, al sureste de Budapest, mientras en Madedonia murió una persona y en la República Checa otra.