Buenos Aires. El expresidente de Argentina Mauricio Macri (2015-2019) fue procesado por supuestamente haber ordenado espiar ilegalmente, cuando era jefe de Estado, a familiares de los 44 marinos fallecidos en el hundimiento del submarino militar ARA San Juan en 2017, resolvió el día de ayer el juez a cargo de la investigación.

Macri fue acusado de realizar "acciones de inteligencia prohibidas en carácter de autor, en virtud de haber posibilitado la producción de tareas de inteligencia ilegal, haber generado las condiciones para que se pudieran llevar a cabo, almacenado y utilizado datos sobre personas", según el fallo de 174 páginas del juez federal Martín Bava.

El expresidente y principal líder de la oposición de centro-derecha en Argentina enfrentará el proceso en libertad, pero el juez prohibió su salida del país y le embargó 100 millones de pesos (unos 943,000 dólares al cambio del día), de acuerdo a la resolución.

"He dicho que es una persecución política que termina en esto que ya todos sabíamos", reaccionó Macri ante la prensa en Chile, donde se encontraba al enterarse de su procesamiento, durante una visita en su calidad de presidente de la Fundación Fifa.

Para Luis Tagliapietra, abogado querellante y padre de uno de los tripulantes fallecidos, el fallo del juez "es contundente, muy claro, muy preciso".

"Siento mucho cansancio, estoy agotado, son cuatro años de lucha y todavía nos queda mucho camino por delante. Es un paso importante que dimos, pero falta mucho todavía", expresó Tagliapietra.

"No espié a nadie, yo nunca mandé en mi gobierno espiar a nadie. Jamás vi ningún informe de ningún familiar del ARA San Juan ni de ningún otro buque", dijo Macri.

El submarino ARA San Juan, un TR-1700 de fabricación alemana con 66 metros de eslora, desapareció en noviembre de 2017 con 44 personas a bordo cuando hacía el trayecto de Ushuaia (3.200 km al sur) al de Mar del Plata (400 km al sur de Buenos Aires).

La querella sostiene que los familiares de los militares fallecidos en el hundimiento del ARA San Juan fueron objeto de escuchas telefónicas y otras interceptaciones por parte de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) durante el año en que buscaron conocer la suerte de la embarcación y de los marinos.