Buenos Aires. “La imagen positiva de Alberto Fernández encuentra en diciembre su pico más alto (55 por ciento). Incluso habiendo entrado en funciones y, con el desgaste natural que esto implica (suspensión de aumentos jubilatorios mediante), ha mejorado respecto a los meses anteriores”. Así lo revela la encuesta D’Alessio IROL-Berensztein.

El trabajo muestra el crecimiento de la imagen del jefe de Estado, cuyo nivel de adhesión creció 3 puntos en el mes de su asunción, frente a la caída en la misma proporción de la vicepresidenta Cristina Kirchner (bajó de 42 a 39%) y el estancamiento del exmandatario Mauricio Macri en 36 por ciento.

El consultor Eduardo D’Alessio consideró que “el presidente Fernández tendrá necesariamente que comenzar a dosificar el nivel de optimismo que irradia en su puesta en marcha del nuevo gobierno”. En ese sentido, alertó que “si bien en general existe una tendencia a que la percepción del futuro está condicionada por la grieta, hay una subdivisión dentro de sus propios adherentes, que son los que pudiéramos denominar el núcleo duro, que esperan resultados visibles para fines del verano y que podrían frustrarse al ver que la recuperación será lenta”.

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