Un panel de jueces de una corte de apelaciones que analiza la prohibición decretada por el presidente Donald Trump a los viajes desde siete países mayormente musulmanes criticó los argumentos del gobierno federal de que los estados no pueden desafiar la orden.

La audiencia ante los jueces de la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito con sede en San Francisco ha sido el mayor desafío legal hasta la fecha a dicha prohibición, que desató una intensa alteración en los viajes a Estados Unidos durante más de una semana y puso a prueba el uso de las órdenes ejecutivas por parte del nuevo gobierno.

Las autoridades federales le solicitaron a la corte que reactive la vigencia de la orden de Trump, bajo el argumento de que el presidente por sí solo tiene el poder para decidir quién puede ingresar o permanecer en Estados Unidos. Pero varios estados han combatido la prohibición a recibir viajeros de siete naciones predominantemente musulmanas e insistieron en que es inconstitucional.

Los jueces dos demócratas y un republicano cuestionaron repetidas veces al abogado August Flentje del Departamento de Justicia sobre por qué los estados no deberían poder demandar en nombre de sus habitantes o en nombre de sus universidades, que se han quejado de que sus estudiantes y profesores quedaron varados en el extranjero.

La juez Michelle Friedland, que fue nombrada al cargo por Barack Obama, preguntó si el gobierno tiene cualquier evidencia que vincule entre sí a esos siete países. Flentje les dijo a los jueces que el caso avanza con rapidez y que el gobierno aún no ha incluido evidencia que respalde la prohibición.