La justicia española autorizó este jueves a la hermana del rey de España, la infanta Cristina, y a su esposo, Iñaki Urdangarín, a vender su palacete en Barcelona por 6.95 millones de euros para poder pagar una fianza civil.

La infanta Cristina de Borbón, de 49 años, e Iñaki Urdangarín, de 46, están implicados en un vasto caso de corrupción, en el que el esposo de Cristina está acusado de malversación, fraude fiscal y tráfico de influencias.

Cristina, por su parte, está imputada por delitos fiscales relacionados con los negocios de su esposo. La casa se encontraba parcialmente embargada en el marco de esta investigación.

El juez José Castro de Palma de Mallorca, que llevó a cabo la instrucción del caso, autorizó la venta de su palacete en el exclusivo barrio de Pedralbes en Barcelona, por 6,95 millones de euros, muy por debajo de los más de 8 millones que costó a la pareja, según un auto judicial hecho público este jueves.

La venta tiene por objetivo pagar una fianza civil de 6,115 millones de euros impuesta a Urdangarín y un exsocio. El marido de la infanta no ha logrado hasta ahora reunir la cantidad solicitada.

La pareja había puesto en venta este lujoso palacete, que dispone de un salón de 120 m2, diez baños y una piscina con agua de mar en un jardín de 1.300 m2, por 9,8 millones de euros en 2013, antes de que la mitad de la casa fuera embargada.

El antiguo domicilio de la pareja ha sido relacionado con los supuestos delitos de malversación atribuidos a Urdangarín.

Según el magistrado, la sociedad Aizoon, detentada al 50% por la infanta Cristina e Iñaki Urdangarín, sirvió para pagar unos gastos personales como "198,983 euros a un estudio de arquitectos" para llevar a cabo obras en el palacete.

En total, 17 personas deberán presentarse ante un tribunal de Palma de Mallorca por este asunto en un juicio que aún no tiene fecha.

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