Bagdad. Una serie de ataques bomba golpeó nuevamente zonas chiitas de Bagdad, matando a cerca de 70 personas y destacando el mortal alcance del Estado Islámico (ISIS) en la capital iraquí, aun cuando sus militantes se enfrentan a fuertes ataques contra sus fortalezas en Irak y Siria.

En la última semana, más de 200 personas han muerto por ataques perpetrados por el grupo extremista o facciones.

El Estado Islámico reafirmó su responsabilidad en la primera explosión del martes que en su mayoría fueron contra mercados al aire libre , pero los ataques posteriores tenían similitudes con los bombardeos de la semana pasada que también fueron reivindicados por el grupo.

Funcionarios de seguridad y médicos dijeron que al menos 69 personas murieron más de la mitad de ellos, en el barrio de Shaab, donde fallecieron al menos 34 personas y unas 75 resultaron heridas. El barrio también se llevó la peor parte de los ataques, la semana pasada.

Los signos de preocupación de los líderes iraquíes también fueron claros. El primer ministro Haider al-Abadi ordenó la detención del funcionario responsable de la seguridad del barrio Shaab, donde ocurrió la primera explosión, según un comunicado de la oficina del Abadi.

El influyente clérigo chiita Moqtada al-Sadr culpó al gobierno por su incapacidad de proteger a los civiles. Sadr ha llevado semanas de protestas callejeras en demanda de reformas y el fin de la corrupción dentro del gobierno.

El aumento de la violencia del Estado Islámico coincide con la ampliación de las ofensivas militares iraquíes respaldadas por ataques aéreos de EU en el norte y oeste de Irak, las principales bases de los grupos extremistas suníes en el país.