Caracas. En momentos en que Venezuela atraviesa el cuarto día del mayor apagón de su historia, la mayoría opositora de la Asamblea Nacional aprobó un decreto de estado de alarma nacional para elevar la presión contra el presidente Nicolás Maduro y suspender los suministros de petróleo a Cuba, que es un estrecho aliado del gobierno.

En el decreto Estados de Alarma Nacional, que regiría por 30 días, se ordena a la fuerza armada custodiar las instalaciones de la corporación eléctrica estatal y abstenerse de restringir las protestas. Asimismo, se pide al personal de servicio exterior del país que inicie los contactos para coordinar la cooperación técnica internacional para atender la crisis del sector eléctrico.

“Es natural exigir ya una solución”, dijo durante la sesión el líder opositor y jefe de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, al asegurar que Venezuela vive en estos momentos “una tragedia, una catástrofe”, en referencia al colapso del sistema eléctrico que ha desatado protestas y saqueos de comercios en Caracas y otras ciudades. Aunque es probable que la normativa no llegue a ejecutarse, debido al que el resto de los poderes no acatan las decisiones del Legislativo. Al responsabilizar al Ejecutivo de la crisis eléctrica, Guaidó expresó que las fallas son producto de la corrupción y la impericia del gobierno, al que llamó régimen sádico.

En cuanto a la suspensión de suministros de petróleo a Cuba, se apeló a la necesidad de ahorrar combustible en momentos en que éste es necesario para la generación de energía termoeléctrica, y con la intención de “no aceptar más injerencia e intervención” de Cuba.

Cajero automático

Quien también expresó su opinión sobre los apagones fue el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo.

“Pacientes en hospitales se están muriendo; los alimentos se están pudriendo; las comunicaciones están colapsando”. Sobre la petrolera Pdvsa, dijo que es un cajero automático de Maduro.