Managua.- El presidente nicaraguense Daniel Ortega, reconoció que su gobierno tiene "una deuda histórica" con los campesinos debido al rezago social y "los altos grados" de analfabetismo que persisten en la zona rural del país.

Ortega, quien participó la noche del viernes en el Quinto Congreso de la Juventud Sandinista 19 de Julio en la plaza de la Revolución en Managua, exhortó a la juventud a "repartir solidaridad", porque "ya no es el momento para empuñar el fusil".

Es necesario construir obras sociales en el campo, donde hay "una deuda histórica" por los "altos grados de analfabetismo que aún se conservan en algunas zonas", indicó, al señalar que es un reto para el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

Nicaragua, dijo, debe eliminar el analfabetismo en los próximos años a través de una agresiva campaña para ayudar a aprender a leer y escribir a adultos y niños fuera del sistema educativo.

Durante la cita se realizó además el encuentro "Juventud, Divino Tesoro, Rubén Darío, Príncipe de las Letras Castellanas", como homenaje al poeta nicaraguense, así como al cubano José Martí.

El gobierno se ha planteado la batalla educativa por universalizar el sexto grado de educación primaria para el año 2015.

En junio de 2009, el Ministerio de Educación declaró que la tasa de analfabetismo se redujo a 4.73%, como resultado de la campaña de educativa con el apoyo de Cuba, que comenzó en mayo de 2007.

Sin embargo, las zonas del Caribe nicaraguense, habitadas por indígenas y con la más alta tasa de pobreza y desocupación, mantiene niveles del 7% de analfabetismo, según fuentes oficiales.

Nicaragua es uno de los países más pobres de América, sólo superado por Haití, aunque los programas sociales gubernamentales desde 2007 han logrado reducir de 45 a 42% la pobreza general.

MIF