Quince días después de un primer fracaso, la segunda sesión de negociaciones en Ginebra entre la oposición y el gobierno sirios terminó este sábado sin ningún avance, y se ignora si habrá de nuevo conversaciones.

"Creo que es mejor que cada una de las partes se retire y reflexione sobre su responsabilidad (y diga) si quiere que este proceso continúe o no", indicó el mediador de la ONU Lakhdar Brahimi.

También el sábado, el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) afirmó que el conflicto en Siria ha dejado más de 140.000 muertos en tres años.

Tras suspenderse las conversaciones en Ginebra, Brahimi pidió disculpas al pueblo sirio por la ausencia de progresos. "Lo siento mucho", afirmó.

El mediador recalcó que, por lo menos, ambas partes se habían puesto de acuerdo sobre los temas que habrán de abordar en una tercera ronda, si ésta se concreta.

Así, de realizarse esta tercera ronda, se hablará de la violencia y el "terrorismo" primero, luego del gobierno interino y de las instituciones nacionales y finalmente de la reconciliación nacional.

Brahimi lamentó que los representantes del régimen de Bashar al Asad se negaran a aceptar su propuesta de hablar de la violencia durante un día, para luego hablar de la transición política, "lo cual lleva a la oposición a sospechar que el gobierno no quiere hablar en ningún caso de la autoridad gubernamental transitoria".

Para el portavoz de la delegación opositora, Luai Safi, "una tercera ronda sin hablar de la transición sería una pérdida de tiempo". "El régimen no es serio", afirmó este sábado, tras la suspensión de las conversaciones.

Por su parte, el representante del régimen, Bashar Yaafari, dijo que los negociadores opositores eran "poco profesionales" y criticó a Estados Unidos por "hacer todo lo posible para socavar el conjunto del proceso".

El ministro británico de Relaciones Exteriores, William Hague, lamentó "un serio revés" tras el final de las conversaciones este sábado, y afirmó que "la responsabilidad recae directamente en el régimen" del presidente Bashar al Asad.

Misma tónica del lado de su homólogo francés, Laurent Fabius, quien condenó "la actitud del régimen sirio, que bloqueó todo posible progreso para establecer un gobierno de transición y multiplicó la violencia y los actos de terror contra la población civil".

Horas antes de la suspensión de las conversaciones, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, había dicho que no pensaba que se pudieran "solucionar" las cosas en Siria "a corto plazo".

Por lo tanto "tendremos que tomar medidas inmediatas para ayudar en la situación humanitaria", agregó, durante una entrevista con el rey Abdala II de Jordania, en Rancho Mirage, California.

"Habrá medidas intermedias que podremos tomar para presionar más al régimen de Al Asad", puntualizó Obama, que ofreció fondos a Jordania ante la llegada de refugiados sirios a su territorio.

Previamente, el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) había indicado que más de 2.700 habitantes de la región montañosa de Qalamun huyeron de los ataques aéreos y los combates y se guarecieron en el pueblo de Aarsal, en Líbano, un país profundamente dividido por el conflicto sirio.

Por último, en lo que respecta a los muertos como consecuencia del conflicto en Siria, el OSDH, con sede en Gran Bretaña, precisó que entre ellos hay 49.951 civiles, incluyendo a 7.626 niños y 5.064 mujeres.

Del lado de la oposición al régimen de Bashar al Asad, el OSDH contabiliza 24.167 combatientes rebeldes y 8.972 yihadistas del Frente al Nosra y del Estado Islámico en Irak y el Levante (EIIL).

Del lado del régimen, contabiliza 54.199 soldados y milicianos, así como 275 miembros del Hezbolá libanés y 360 de otros grupos chiitas extranjeros. También hay 2.837 víctimas no identificadas.