Michael Flynn, asesor de seguridad nacional de Donald Trump, renunció anoche, confirmó un funcionario de la Casa Blanca. El cargo de asesor de Seguridad nacional será ocupado por el general Keith Kellogg.

La renuncia ocurrió en un entorno de creciente presión ante informes de que Flynn había engañado a la Casa Blanca al decir que no había discutido, en diciembre, sanciones con el embajador ruso. El Departamento de Justicia había advertido al gobierno de Trump que la situación había dejado a su asesor vulnerable a chantajes, dijeron funcionarios actuales y antiguos de Estados Unidos.

Muchos habían pedido que se revocara la autorización de seguridad de Flynn o que se pusiera fin a ella después de que muchas fuentes informaran que, contrariamente a las declaraciones oficiales de la administración, el ex general había hablado por teléfono con el embajador ruso sobre la decisión del Presidente Obama de imponer sanciones a Rusia a finales del año pasado.

El lunes, durante la jornada, la Casa Blanca dijo que evaluaba la situación de Flynn. El presidente está evaluando la situación; está hablando con el vicepresidente Mike Pence la conversación que tuvieron el vicepresidente Pence con el general Flynn y también con otras personas acerca de lo que él considera el tema más importante que hay: nuestra seguridad nacional , dijo el vocero Sean Spicer.

Pence había defendido a Flynn pero varias fuentes consultadas por medios en EU informaron que las transcripciones de la convocatoria mostraban lo contrario.

El lunes, ni Trump ni sus asesores salieron a la defensa de Flynn. Los cuchillos apuntan a Flynn , comentó un funcionario de la administración, previo al desenlace.

En repetidas ocasiones Stephen Miller, uno de los principales asesores de la Casa Blanca, se negó defender a Flynn.

The Washington Post reveló la semana pasada que Flynn y Kislyak habían discutido de manera privada cuando el gobierno de Barack Obama preparaba un nuevo paquete de sanciones contra Moscú, en represalia por entrometerse presuntamente en la campaña presidencial y favorecer a Trump.

Mike Pence y Flynn hablaron dos veces el pasado viernes; en una de ellas lo hicieron cara a cara. Por teléfono lo hicieron en otra ocasión para comentar el tema de las llamadas con Kislyak.

Flynn se está quedando sin amigos , dijo un funcionario de la administración. El amplio consenso en la Casa Blanca es que mintió .

El viejo aliado de Trump, Chris Christie, quien tuvo problemas con Jared Kushner, pidió a Flynn que aclare lo que sucedió. En una entrevista con la cadena CNN comentó: Creo que es obligación del general Flynn, su asesor de Seguridad Nacional, aclarar el tema de manera franca con el presidente y vicepresidente , dijo Christie en la CNN.

Durante el fin de semana en la casa de descanso de Donald Trump en Mar-a-Lago Palm Beach, Florida, el presidente expresó en privado su frustración con el caso Flynn.

Spicer, su vocero, negó que Trump hubiera criticado a Flynn en el club y llamó a los trascendidos como noticias falsas .

Trump analizaba

El presidente Trump evaluaba el lunes la situación creada por Michael Flynn, informó por la tarde el vocero de la Casa Blanca, Sean Spicer.

Trump estaba en contacto con el vicepresidente Pence sobre su conversación con el general Flynn, y también habló con otras personas sobre lo que considera el tema más importante: la seguridad nacional .

El gobierno que asumió hace apenas cuatro semanas estaba bajo fuerte presión para que tomara alguna medida respecto a Flynn, quien ocupaba una plaza considerada fundamental.