El 11 de mayo pasado, Yasser Morad presentó cartas credenciales al presidente Peña Nieto como embajador de Egipto en México. Recibió a El Economista en la residencia de la Embajada.

—Tiene menos de tres de meses de haber llegado a México. ¿Cuáles son sus planes estratégicos?

Para mí es importante llegar a horizontes más lejanos. Pretendo estrechar los lazos económicos, políticos y culturales. En el marco financiero tengo la confianza de que más compañías egipcias estén interesadas de invertir en México y confío también en que Egipto esté en el radar de muchas compañías mexicanas para negociar. Creo que el alma de las relaciones llega más allá porque somos países con un legado milenario, con una historia tan profunda y esto da más profundidad entre la relación; tenemos en común historia y enfrentamos desafíos similares.

—¿Se ha aprovechado el potencial de la relación entre los dos países?

El intercambio comercial no refleja el potencial de lo que puede ofrecer México así como de lo que puede ofrecer Egipto, tal vez sea por la lejanía y ubicación geográfica. hay mucho que hacer para mejorar la balanza comercial cuando hay oportunidades entre los dos países. El intercambio es apenas de alrededor de 120 o 130 millones de dólares al año.

Entre las Inversiones de México en Egipto destacan Cemex, Bimbo y Kidzania

—¿Cómo ha impactado el incremento de tarifas?

Hemos tomado decisiones difíciles que se debieron tomar hacer muchos años. La reestructuración económica financiera fue indispensable; en el 2016 pedimos un préstamo de 12,000 millones de dólares al Fondo Monetario Internacional. Estamos llevando a cabo un proceso importante que incluye reducir el gasto público, tener un marco de impuestos firme y eficiente. no hay otra opción para llegar a un proceso económico vibrante y real que refleje la potencialidad económica que tiene Egipto.

—Egipto está invirtiendo en la construcción del museo de arqueología. ¿Cuándo lo inaugurarán?

Es el proyecto emblemático de los últimos años; se planea que el Gran Museo Egipcio sea el más grande del mundo y va a tener colecciones que nunca se han exhibido. A mediados del 2019 se hará la apertura inicial y para el 2022 o el 2023 estará completamente terminado. Ya se han invertido más de 550 millones de dólares y Japón ha contribuido con el financiamiento.

—El terrorismo es un tema que azota en la región de su país. ¿Cómo se preparan?

Los atentados siempre han tenido lugar en la frontera con Gaza e Israel, las cuales representan una parte geográfica muy limitada, pero eso ha tenido impacto porque (genera una) percepción negativa. Hemos hecho un gran esfuerzo en este ámbito para aclarar la situación, ya que no impacta en la fluidez de las ciudades turísticas de Egipto. Últimamente esos incidentes han disminuido; las cifras del año pasado reflejan el cambio de percepción.

—¿Egipto es mediador en el conflicto israelí-palestino?

Estamos trabajando con todas las partes de interés. tratamos de llegar con los palestinos a un punto de entendimiento entre todas sus facciones. En los meses que vienen se va a demostrar que las fracciones palestinas han llegado a un entendimiento junto con los esfuerzos ejercidos de Israel y Estados Unidos y otros países árabes en este tema.

—¿Egipto forma parte de la coalición lidereada por Arabia Saudita en el cerco a Qatar. ¿Cómo van las negociaciones?

Buscamos enviar el mensaje a Qatar de que ya tiene que cambiar su rumbo de acción en la región. En Egipto en los últimos años después de la segunda revolución que tuvimos en el 2013, hemos rechazado todo tipo de islam político.