Washington. El asalto al Capitolio del pasado 6 de enero sigue removiendo las estructuras democráticas del país.

El director del FBI, Chris Wray, acusó el día de ayer de terrorismo interno a partidarios del entonces presidente Donald Trump que llevaron a cabo el ataque mortal y prometió responsabilizarlos por el evento.

"Me horrorizó que ustedes, los líderes electos de nuestro país, fueran víctimas aquí mismo, en estos mismos pasillos del Capitolio", testificó Wray ante el Comité Judicial del Senado.

"Ese asedio fue un comportamiento criminal, puro y simple. Es un comportamiento que nosotros, el FBI, vemos como terrorismo interno".

Wray se mantuvo firme en cuanto al manejo de la información disponible antes del ataque al Capitolio luego que otros agentes de las fuerzas de seguridad declararan ante el Congreso el mes pasado que los servicios de inteligencia no los habían informado lo suficiente sobre la amenaza.

"La forma en que se manejó (la amenaza), hasta donde yo sé, parece consistente con nuestros procedimientos normales", dijo Wray.

El director del FBI se refería a información bruta, no verificada, obtenida el 5 de enero por el FBI en Norfolk, Virginia, y comunicada por correo electrónico a la Policía del Capitolio y otros servicios de seguridad.

Ese reporte de inteligencia citaba comentarios en redes sociales que indicaban que simpatizantes de Trump planeaban irrumpir en el Congreso junto con extremistas "listos para la guerra".

Wray también destacó que la policía fue informada verbalmente sobre la amenaza y que estos datos fueron publicados en un portal destinado a los agentes de seguridad en la región de la capital nacional y en todo el país.

"No tengo una buena respuesta para eso", dijo cuando le preguntaron si ese informe llegó a las más altas autoridades policiales. Admitió que él mismo no lo vio hasta días después del ataque.

"Estamos enfocados en cómo obtener mejores fuentes, mejor información, mejor análisis para que lo que ocurrió el 6 de enero no vuelva a ocurrir jamás", manifestó.

Violencia racial se triplicó

En su testimonio ante los senadores, Wray dijo que la violencia extremista ha crecido en Estados Unidos.

Al asumir Wray a mediados del 2017, ”había unos 1,000 actos de terrorismo. La cantidad subió a 1,400 a fines del año pasado y aumentó ahora a 2,000”, dijo.

Y la violencia atribuida al extremismo racial, especialmente la de supremacistas blancos, "es la mayor parte" de esas acciones, según Ray.

“Los arrestos por motivos de extremismo racial se triplicaron en 2020 en relación a 2017”, dijo.

Wray asumió la dirección del FBI en agosto de 2017. Tuvo una relación complicada con Trump, quien cuestionó su enfoque sobre la seguridad electoral así como la investigación de la agencia sobre la interferencia rusa en las elecciones del 2016.