El Cairo. Autoridades egipcias detuvieron y expulsaron al corresponsal del New York Times, David Kirkpatrick, después de que aterrizara el avión en el que viajaba el pasado lunes en El Cairo.

De acuerdo con el diario, el periodista permaneció detenido por más de siete horas sin acceso a agua o comida, además de que le confiscaron su teléfono, acción que refleja la creciente represión contra los periodistas por parte del gobierno del presidente Abdel Fattah al Sisi, quien encabeza lo que los críticos describen como la era más autoritaria en la historia moderna de Egipto.

No ha quedado claro el móvil del gobierno egipcio.

Kirkpatrick, de 48 años, fue el jefe de la oficina del New York Times en El Cairo desde el 2011 hasta el 2015 y recientemente escribió un libro sobre Egipto, En las manos de los soldados, que se consideró crítico del gobierno.

El martes por la mañana, Kirkpatrick fue colocado en un vuelo de EgyptAir a Londres, donde se encuentra. Su pasaporte fue retenido por un mariscal de vuelo y le fue devuelto sólo a su llegada al aeropuerto de Heathrow.

“Estamos preocupados por los informes de la inexplicable negativa de entrada a Egipto de un periodista estadounidense. Hemos planteado nuestras preocupaciones con los funcionarios egipcios”, manifestó Sam Werberg, portavoz de la Embajada de EU en El Cairo

El gobierno de Sisi ha encarcelado a decenas de periodistas mientras intimidaba a muchos más. Cientos de sitios web considerados críticos del régimen han sido bloqueados o cerrados, incluyendo la mayoría de los medios de comunicación independientes.

Trump considera a Sisi como uno de sus aliados más fieles en el Medio Oriente. Un discurso en El Cairo el mes pasado por el secretario de Estado, Mike Pompeo, reforzó esta alianza y elogió a Sisi, diciendo que estaba avanzando a Egipto.