Carita. Más de 220 personas murieron y cientos resultaron heridas en un tsunami provocado por una erupción volcánica, que devastó playas turísticas y zonas costeras en torno al estrecho de la Sonda, en Indonesia, la noche del sábado.

Cientos de edificios resultaron dañados por la ola, que golpeó playas del sur de la isla de Sumatra y del extremo occidental de Java alrededor de las 9:30 de la noche del sábado. La ola se generó tras la erupción del volcán considerado el hijo del legendario Krakatoa, el Anak Krakatoa, según el portavoz de la agencia indonesia de gestión de desastres, Sutopo Purwo Nugroho.

“Murieron 281 personas, más de 1,000  están heridas y docenas desaparecidas”, dijo el portavoz de la agencia nacional de desastres, al anunciar un nuevo balance. El anterior era de 168 muertos. Las autoridades ya han advertido que la factura aumentará cuando los equipos de rescate alcancen las zonas más devastadas y avancen las tareas de desescombrar.

Detrás del drama está el hijo del volcán Krakatoa, un nombre con resonancias trágicas desde su erupción dos siglos atrás.

En alerta

Las imágenes de televisión muestran escenas de devastación masiva con casas arruinadas, coches volcados y árboles caídos. La pobre calidad de las construcciones ha contribuido al desastre. En la ciudad de Bandar Lampung, en el oeste de la isla de Sumatra, cientos de locales buscaron refugio en las sólidas oficinas gubernamentales.

Según las autoridades, al tsunami podría haberlo provocado un aumento repentino de la marea debido a la luna llena combinada con una avalancha submarina tras la erupción del Anak Krakatoa (el hijo de Krakatoa), que forma una pequeña isla en el estrecho de la Sonda.

Anak Krakatoa es una pequeña isla volcánica que surgió en el océano medio siglo después de la mortífera erupción del volcán Krakatoa de 1883.

Por su parte, la Agencia Nacional de Gestión de Desastres de Indonesia (BNPB) alertó de la posibilidad de que se repita un nuevo tsunami en las costas del estrecho de Sonda, debido a la continua actividad del Anak Krakatau.

Inutilidad de las alarmas

El gobierno ya había recibido afiladas críticas tras el terremoto y tsunami que arrasaron en octubre la isla de Sulawesi por la inutilidad del sistema de alarmas. Fue instalado después de que Indonesia sufriera más de la mitad de las 220,000 muertes causadas por las olas gigantes que barrieron el sudeste asiático en el 2004. Pero las boyas que miden la altura de la marea no funcionaban por falta de presupuesto. El presidente Joko Widodo fue la diana de todos los reproches a pesar de que el sistema estaba caído desde el 2012, dos años antes de que accediera al cargo. En los días siguientes prometió su inmediata reparación. El problema, reconoció el gobierno es que el país carece de alarmas para tsunamis que no son causados por terremotos, según el diario Jakarta Post.