Beijing. El desafío de la Marina estadounidense a las ambiciones chinas en el mar de la China Meridional la semana pasada no representó una amenaza militar, aclaró el martes el director de las fuerzas militares estadounidenses del Pacífico en un discurso más bien optimista sobre la posibilidad de evitar disputas entre las dos potencias.

Durante una reunión la tarde del martes de funcionarios militares de ambas naciones en Beijing, un alto general chino, Fang Fenghui, una vez más expresó el recelo del país hacia el buque de guerra estadounidense que navegó a un lado de las islas construidas por China, mientras también expresó esperanza de que ambas partes pudieran ganar más confianza.

Durante el discurso en una universidad de la capital china, el almirante Harry B. Harris Jr. citó una reciente declaración del secretario de Defensa de Estado Unidos, Ash Carter, respecto de que el orden jurídico internacional enfrenta retos de Rusia y, de forma diferente, de China, con sus ambiguas demandas marítimas , incluida la atribución de Beijing de prácticamente todo el mar de la China Meridional.

Sin embargo, Harry indicó que la decisión de enviar el navío USS Lassen, un destructor equipado con misiles, la semana pasada al mar de la China Meridional cerca de Subi Reef, a 12 millas náuticas (22 kilómetros) del límite territorial dictado por China, sólo buscaba afianzar la libertad de navegación.

China protestó en el momento el paso del Lassen y lo catalogó de una provocación deliberada , y envió dos buques de guerra para eclipsar la embarcación estadounidense y emitir señales de alerta. Aunque China catalogó de ilegal la acción, las leyes internacionales permiten que buques de guerra transiten los territorios marítimos de otros países bajo el principio de paso inocente .