Washington/CDMX. Con un vuelo a Guadalajara, Estados Unidos comenzó a enviar a deportados mexicanos al interior de México, dijeron funcionarios de ambos países, la más reciente medida para restringir los flujos migratorios hacia el norte.

Los funcionarios declinaron ser identificados porque dijeron que no estaban autorizados para hablar con la prensa.

En los últimos años, migrantes y solicitantes de asilo centroamericanos han constituido un gran porcentaje de los deportados desde Estados Unidos. Los mexicanos enviados de regreso a su país han sido generalmente devueltos a la frontera entre Estados Unidos y México.

Gracias por ser tercer país seguro

El presidente Donald Trump ha hecho del freno de la migración ilegal una de las principales prioridades de su mandato y de su campaña de reelección para el 2020.

El mandatario ha presionado a los gobiernos de México y las naciones centroamericanas para que patrullen mejor sus fronteras en busca de frenar a los migrantes y ha hecho que quienes solicitan protección de asilo en Estados Unidos esperen sus procesos fuera de territorio estadounidense o busquen refugio en otro lugar.

El presidente Donald Trump agradeció a Guatemala por ayudar a Estados Unidos a librarse de gente “peligrosa”, al recibir en la Casa Blanca a su homólogo guatemalteco, Jimmy Morales.

La visita de Morales fue descrita por la Casa Blanca como una “oportunidad” para expresar gratitud al primer líder centroamericano que firmó e implementó el llamado Acuerdo de Cooperación de Asilo, que implica el compromiso de recibir a migrantes extranjeros mientras éstos tramitan sus solicitudes de asilo en Estados Unidos.

Con “brazos abiertos”

“Una de las cosas más importantes que pasaron con Guatemala, y con Honduras, El Salvador y otros, es que, en gobiernos pasados, ellos no recibían de regreso a la gente (...) Pero ahora tienen que recibirlos, y los reciben con los brazos abiertos”, dijo Trump en la Oficina Oval junto a Morales.

“Y al hacer esto, nos estamos deshaciendo de las personas más peligrosas. Las personas que son más peligrosas las estamos sacando de EU porque no pertenecen aquí. No son de aquí, y los estamos sacando. Nos estamos librando de ellos por miles”, agregó.

En el último año, la llegada a la frontera sur de Estados Unidos de casi 1 millón de inmigrantes indocumentados, en su mayoría centroamericanos que arribaban pidiendo asilo, generó fuertes tensiones entre Washington y sus vecinos del sur, que derivaron en acuerdos bilaterales para reducir el flujo migratorio y los pedidos de refugio.

Los acuerdos de “tercer país seguro”, sellados con Guatemala en julio y con El Salvador y Honduras en septiembre, determinan que quienes aspiran a solicitar asilo en Estados Unidos y pasen antes por estos tres países deberán hacer allí su solicitud y aguardar allí el resultado.

El pacto con Guatemala fue firmado el 26 de julio, después de que Morales cancelara una visita a la Casa Blanca y de que Trump amenazara con gravar remesas familiares y exportaciones guatemaltecas.