Un arma superpoderosa que dispara proyectiles a más de 160 kilómetros de distancia, a varias veces la velocidad del sonido, se desarrolla para ser instalada en buques de guerra de Estados Unidos.

El arma se conoce como un cañón de riel electromagnético. Se compone de rieles paralelos y utiliza un campo magnético y la corriente eléctrica, en lugar de productos químicos, para generar la energía que dispara los proyectiles.

La Armada estadounidense anunció el martes que un prototipo del cañón estaba siendo probado en la Base Naval Surface Warfare Center Dahlgren Division, en Virginia. En esta etapa, las pruebas se enfocan en medir la vida útil del barril y su integridad estructural debido a que es capaz de disparar proyectiles hasta una velocidad de 9,000 kilómetros por hora o más de siete veces la velocidad del sonido. Se necesitará más investigación dentro de los próximos cinco años para asegurar que el arma se enfríe y logre un fuego repetitivo. La Marina quiere que sea capaz de disparar 10 rondas por minuto.

También están trabajando para asegurarse de que el proyectil de metal de cerca de 20 kilos que disparará el arma pueda soportar el calor y las fuerzas G del disparo y no se desintegre. También tienen que asegurarse de que cualquier aparato electrónico dentro del proyectil, como un sistema de GPS, se mantenga seguro.

En la actualidad, los cañones de 5 pulgadas en los destructores estadounidenses tienen un alcance de cerca de 24 kilómetros.

Debido a que el arma puede disparar a velocidades tan altas, no necesariamente tiene que disparar un explosivo para causar daños, expuso Roger Ellis, gerente del programa del cañón de riel en la Oficina de Investigación Naval Electromagnética.