París. Los temores de seguridad se intensifican cada vez más en Europa, después de que el martes autoridades alemanas se apresuraron a responder a una amenaza de bomba, cuando Francia desataba una tercera oleada de intensos ataques aéreos contra el Estado Islámico (ISIS) en Raqqa, su capital de facto en Siria.

El ministro de Defensa francés, Jean-Yves Le Drian, dijo a la televisión TF1 que 10 aviones de combate franceses estaban lanzando ataques contra la ciudad. Raqqa es ahora el objetivo central de EU y los países aliados que buscan desmantelar el vasto reino del grupo extremista.

Al mismo tiempo, las autoridades francesas intensificaron la búsqueda de los responsables de los ataques del viernes pasado en París.

Los investigadores iniciaron una búsqueda de otro sospechoso, con lo que el número de presuntos agresores sube a nueve. Según la agencia de noticias Reuters, el nuevo sospechoso fue detectado en un video de vigilancia dentro de un auto que los atacantes utilizaron para disparar a los comensales en los cafés y bares.

Más tarde, en dos videos el Estado Islámico instaba a los musulmanes a atacar a los occidentales no musulmanes por cualquier medio posible: el uso de automóviles, cuchillos, piedras, e incluso patadas y puñetazos.

La policía francesa llevó a cabo decenas de incursiones adicionales el lunes y el martes, mientras que las investigaciones en Francia y Bélgica revelaron detalles de los movimientos de los atacantes antes de los atentados. El martes, la Policía Nacional de Francia emitió un boletín de emergencia para ayudar a identificar a uno de los atacantes del viernes, que investigadores ahora creen que usó un pasaporte falso.

También en la lista de buscados por Francia está Abdelhamid Abaaoud, un belga de origen marroquí. Es sospechoso de ser una figura clave detrás de los ataques de París y otras operaciones terroristas en Europa este año, incluyendo un asalto frustrado a bordo de un tren de alta velocidad con destino a París en agosto

En una medida de preocupación, Francia invocó por primera vez una pacto de la UE que llama a los miembros del bloque a ayudar a otros Estados si son atacados.

No estaba inmediatamente claro hasta qué punto los países de Europa, divididas sobre la acción militar, estarían de acuerdo en expandir su acción militar contra el Estado islámico.