Washington. La pandemia empeoró las condiciones que viven los migrantes venezolanos ya que pese a que se ralentizó el flujo de personas por el cierre de fronteras, aumentaron las dificultades que enfrenta este éxodo, advirtió el dìa de ayer 29 de diciembre, un informe de la secretaría general de la OEA.

El informe fue coordinado por David Smolansky, un exalcalde opositor al gobierno de Nicolás Maduro que ahora es el coordinador del Grupo de Trabajo creado por la secretaría de la Organización de Estados Americanos (OEA) para los migrantes venezolanos.

El grupo concluyó que la pandemia "empeoró" la crisis migratoria, ya que si bien se ralentizó el flujo de personas por el cierre de fronteras y el confinamiento obligatorio, estas medidas aumentaron las dificultades que enfrentan los migrantes.

Según las proyecciones, si se reabrieran las fronteras y se mantuviera el gobierno actual de Caracas, el total del éxodo podría llegar a 7 millones de personas en 2021.

Actualmente, según las cifras de la ONU, hay 5.4 millones de migrantes y refugiados venezolanos en el mundo, de los cuales menos de la mitad tienen documentos.

El 31% de esta población está en Colombia, seguido de Perú, Chile y Argentina, según la ONU.

En el balance de 2020, el grupo de trabajo de la OEA destacó que la pandemia cambió la dinámica de la migración y obligó a muchos desplazados a volver a Venezuela, al perder sus medios de vida o por el temor generado por el virus.

Según este estudio, más de 140,000 venezolanos retornaron a su país, unos 134,000 desde Colombia y unos 8,000 desde Brasil.

El gobierno estigmatiza a repatriados

Al volver, muchos de ellos fueron "estigmatizados y criminalizados" y sufrieron "tratos crueles y degradantes" por parte del gobierno de Maduro, que no está reconocido por más de 50 países por irregularidades en las elecciones de 2018 y que, desde enero del próximo año controlarà la Asamblea Nacional, lo cual fortalecerà su dictadura.

La reactivación de las economías vecinas implicó que desde septiembre se reanudara el flujo de salida, pero debido al cierre de fronteras los migrantes cruzan ahora por caminos irregulares o por rutas marítimas peligrosas, lo que aumenta su vulnerabilidad.

Actualmente, los expertos de la OEA estiman que cada día entre 500 y 700 personas podrían estar saliendo de Venezuela por vías irregulares hacia Colombia.

Ante el creciente flujo de venezolanos que huyen hacia Trinidad y Tobago por una ruta peligrosa que ha generado varios naufragios, el informe alertó también sobre el riesgo que corren los migrantes que son devueltos.