Christian Wulff será el nuevo presidente federal de Alemania tras ser elegido hoy por mayoría simple en tercera vuelta en la Asamblea Federal, donde obtuvo 625 votos.

Wulff, de 51 años de edad, será el presiente más joven en la historia de Alemania.

El hasta ahora presidente del estado federal de Baja Sajonia con la Unión Demócrata Cristiana tuvo que superar dos rondas previas de votación para poder alzarse como sucesor de Horst K*hler y ocupar así el puesto como el décimo presidente federal de Alemania.

La elección del nuevo presidente se convirtió, de acuerdo a la corriente mayoritaria en la opinión pública alemana, en una votación en la que se expresó una llamada de atención al gobierno de Angela Merkel, la coalición de tres partidos que ha dado tanto de qué hablar por sus disensos y pleitos en sus ocho meses en el poder.

El candidato de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), la Unión Social Cristiana (CSU) y el Partido Liberal (FDP) sólo obtuvo 600 votos en la primera ronda, lo que supuso 23 votos menos que los necesarios para obtener la mayoría absoluta requerida para salir elegido.

En total, la coalición gobernante cuenta con 644 votos en la Asamblea Federal de un total de 1,242 delegados y legisladores, por lo que 44 miembros de entre sus filas no votaron por Wulff.

Por su parte, Joachim Gauck, candidato del Partido Social Demócrata (SPD) y de Los Verdes (Die Grunen), obtuvo 499 votos en la primera vuelta. De esta manera el teólogo de 70 años de edad obtuvo 39 votos por encima del número total de delegados del SPD y de Los Verdes.

Tras la primera votación, Gauck se mostró contento con los resultados. 'El primer sentimiento: la democracia está viva y funciona', dijo el teólogo, célebre en Alemania por su trabajo tras la reunificación alemana al frente de la oficina de clasificación de los archivos de la policía secreta de la extinta República Democrática Alemana (RDA), la Stasi, de 1990 hasta fines del 2000.

El titular del Parlamento alemán (Bundestag), Norbert Lammert, declaró durante la inauguración de la Asamblea Federal a primera hora de hoy que 'la sorprendente dimisión del presidente Horst Kühler, el pasado 31 de mayo, no provocó una crisis del Estado alemán'.

'No obstante el proceso desató cierta desilusión y turbulencias.

espetamos su decisión y sus razones, aunque muchos de nosotros no podemos comprender aún realmente lo sucedido', agregó Lammert.

Las críticas en las filas de coalición gobernante a la elección del candidato de Merkel hicieron peligrar un proceso que debió ser un puro trámite burocrático debido a la amplia mayoría del gobierno y que sin embargo se convirtió en una prueba de confianza para la canciller federal.

Un gran número de sus socios liberales, pero también algunos miembros de la propia Unión, consideraron que Gauck era un candidato más idóneo para la presidencia de alemania y criticaron la designación de Wulff por tratarse de una candidatura claramente política para un cargo que debe representar a todo el país.

Esto aumentó aún más las tensiones internas dentro del gobierno de coalición.

Wulff no contaba ni con el apoyo de la población alemana, de acuerdo con los últimos sondeos, ni tampoco tuvo de su lado a los medios de comunicación alemanes, que se decantaron claramente por Gauck.

Aun así, al final prevalecieron los intereses políticos y Christian Wulff ocupará el puesto libre en el Palacio de Bellevue.

El gran perdedor de la jornada fue Gauck, calificado por muchos como 'el mejor candidato' a la presidencia alemana. El precepto en la vida del candidato del SPD y de Los Verdes de 70 años de edad es la libertad, algo que aplicó tanto en su papel de pastor como de revolucionario, activista y trabajador.

'Yo soy como un profesor de la democracia itinerante', se calificó él mismo hace un tiempo. De esta manera, Joachim Gauck ha defendido durante toda su vida los principios de la democracia, desde sus tiempos como disidente en la RDA.

RDS