El juez español Baltasar Garzón fue declarado el lunes no culpable de excederse en sus competencias como magistrado al investigar los crímenes del franquismo, informó una portavoz judicial, en un fallo del Tribunal Supremo sobre un caso que ha despertado una gran atención internacional.

Independientemente de esta decisión del Supremo, tomada por mayoría de 6 magistrados a 1, otra condena del mismo tribunal este mes puso fin a la carrera judicial del magistrado, conocido a nivel mundial por investigar causas relacionadas con la defensa de los derechos humanos.

El Tribunal Supremo citó a todas las partes a última hora de la mañana del lunes para comunicarles la sentencia antes de hacerla pública, dijo una portavoz a Reuters.

Una asociación y un sindicato con vínculos con la ultraderecha habían pedido hasta 20 años de inhabilitación para el ya ex juez de 56 años. Ellos argumentaron que violó la Ley de Amnistía de 1977 al aceptar investigar más de 110.000 desapariciones durante la Guerra Civil y la dictadura de Francisco Franco.

Durante el juicio, Garzón, considerado un símbolo por los defensores de los derechos humanos en el mundo tras su intento frustrado de sentar en el banquillo al dictador chileno Augusto Pinochet, aseguró que sólo actuó para proteger a las víctimas y evitar el olvido.

EXPULSADO COMO JUEZ

Garzón fue expulsado formalmente de la carrera judicial la semana pasada después de que el Consejo General del Poder Judicial cumplió la sentencia que lo condenó a 11 años de inhabilitación por violar el derecho de defensa de los presuntos cabecillas de la red de corrupción Gürtel, al ordenar las escuchas de sus conversaciones en prisión con varios abogados.

El miércoles pasado, el ex magistrado solicitó la nulidad de actuaciones de esa sentencia, un requisito previo imprescindible para presentar un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional. Garzón ha dicho que si hiciera falta llegará hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

La de franquismo era la última causa que quedaba pendiente contra Garzón, después de su condena por el caso Gürtel y el archivo por prescripción de otra demanda por cohecho impropio por unos supuestos pagos recibidos por unos cursos que impartió en una universidad de Nueva York.

En una primera reacción al nuevo fallo del Supremo, la organización Human Rights Watch dijo que España debería ahora revocar la ley de Amnistía y ayudar a las víctimas de Franco en su larga búsqueda de verdad y justicia.

"El Tribunal Supremo se ha ahorrado más vergüenza rechazando estas desatinadas acusaciones (...) Garzón no volverá como juez, pero él no es el verdadero perdedor", dijo la organización en un comunicado, señalando a la reputación del sistema judicial español.

Los más cercanos a Garzón aseguran que los procesos en su contra responden a una estrategia para deshacerse de una figura que ha provocado grandes elogios internacionales pero también críticas en España.

Muchas voces, sobre todo desde la izquierda pero también algunas en la derecha, sostienen que su odisea judicial se debe a una interferencia política además de a celos o rivalidades profesionales.

RDS