La gig economy (también conocida como economía por encargo, en la cual entran los esquemas de freelance, empleos temporales y la economía colaborativa) ha entrado con fuerza en el mercado laboral en los últimos años, mediante plataformas donde las personas tienen la posibilidad de hacer trabajos esporádicos o mediante contratos de corto plazo para diversificar sus ingresos.

Sin embargo, una encuesta de la consultoría Deloitte advierte que las nuevas generaciones están atraídas por estos esquemas como una manera de cotidianidad laboral, pero por una necesidad de mayores ingresos, que, a su consideración, la gig economy les ofrece.

“El reciente aumento de la gig economy ha hecho que un gran número de personas abandone el empleo a tiempo completo o complemente sus ingresos asumiendo contratos a corto plazo o trabajando por su cuenta”, indica el documento “2018 Deloitte Millennial Survey”, para el que se encuestaron a 10,455 personas de la generación millennial y 1,844 de la generación Z alrededor del mundo, 301 de ellos mexicanos.

Una alternativa de tiempo completo

Aunque la naturaleza de la gig economy es de corto plazo, 62% de los millennials encuestados, que prevé dejar su empleo en los siguientes dos años, considera que este tipo de trabajos es una alternativa viable al empleo de tiempo completo, lo cual contrasta con 49% de quienes buscan permanecer en su actual trabajo durante más de cinco años.

Sólo dos de cada 10 millennials (17%) y 13% de la Generación Z rechazaron la idea de optar por un empleo de jornada tradicional por encima de un esquema a corto plazo.

El documento destaca que esta tendencia no es algo que atrae sólo a trabajadores de bajo rango, sino que todo lo contrario: siete de cada 10 millennials con un cargo de alta dirección o en juntas directivas considerarían aceptar contratos a corto plazo o trabajo independiente como una alternativa al empleo de tiempo completo, una proporción mayor que 57% de las personas en puestos menores que indicó lo mismo.

El principal atractivo de los empleos basados en la gig economy, según la consultoría, es la promesa (o necesidad) de un ingreso más alto, tal como indica 62% de los millennials encuestados. Sin embargo, esto no se da en todos los casos.

De ahí que la flexibilidad y libertad en los horarios de trabajo son consideraciones secundarias, contrario a lo que se suele pensar de las nuevas generaciones.

Factor de lealtad

A decir de Deloitte, las compañías que tienen estas inquietudes en mente y que se enfocan en mejorar la sociedad, desarrollar empleados, innovar y ser inclusivos tienen una mayor probabilidad de tener una fuerza de trabajo más motivada, productiva y leal. Sin embargo, la consultoría advierte que no todas las firmas tienen esto en cuenta.

“¿Los empleadores estarán a la altura de las circunstancias con un salario más alto y más flexibilidad? Si eligen no hacerlo, podrían ver un gran segmento de su fuerza de trabajo dirigirse hacia la salida”, refiere.

Los trabajadores jóvenes necesitan razones de peso para quedarse con sus empleadores, indica el estudio. “Necesitan saber que, en el largo plazo, tendrán un mejor desarrollo profesional si se quedan”.