(Primera de dos partes)

El Forex es un mercado que desde hace tiempo se ha puesto de moda. La razón: promete grandes rendimientos y esto siempre atrae el interés de las personas. Además, en Internet hay diversas plataformas de operación en línea que permiten acceder a él a partir de montos relativamente pequeños y estas compañías promocionan de manera muy intensa sus servicios a través de anuncios que están presentes por toda la red.

Pero, ¿Qué es el Forex? ¿En realidad se obtienen esos rendimientos? ¿Cuáles son sus riesgos?

Forex es simplemente un acrónimo de Foreign Exchange. Es un mercado donde se especula con movimientos del tipo de cambio entre distintas divisas. Opera las 24 horas porque no está en ningún lugar físico: es totalmente electrónico. Debido a la globalización, en algún lugar del mundo (por ejemplo, de día en Asia y de noche en América) alguien está comprando o vendiendo una divisa, ya sea porque tiene que hacer un pago en otra moneda o porque requiere vender un activo.

RIESGOS MUY ALTOS

Es un mercado muy riesgoso y, en efecto, se pueden obtener ganancias muy grandes en un corto periodo, pero también pérdidas muy elevadas.

Estos rendimientos se generan debido a que se invierte de manera muy apalancada, dependiendo del broker y del apalancamiento que la cuenta permita. Esto significa que si arriesgamos 1,000 dólares en una operación, en realidad estamos participando en una operación por 100,000 dólares.

Si nos va bien va bien, ganamos como si hubiéramos invertido 100,000 dólares (y por lo tanto la ganancia puede ser muy alta con relación en el dinero que uno invirtió) menos los costos financieros del apalancamiento y la comisión del broker.

Pero si nos va mal, podemos incluso perder el total de nuestro capital invertido en esa operación de manera muy fácil. O incluso más. Si nuestra inversión baja y los 1,000 que invertimos ya no son suficientes para pagar, lo que se conoce como margen, nos harán una llamada de margen, que significa que tenemos que meter más dinero para mantener nuestra operación vigente. Si no lo hacemos, se suspende la operación en ese momento y si realmente nos fue mal (perdimos dinero), puede darse el caso que hayamos perdido más de lo que invertimos y por lo tanto quedarnos con un saldo deudor en dicha operación.

Algunos brokers le dicen a sus clientes que esto no pasa, ya que las posiciones se pueden proteger con una orden tipo stop-loss con el fin de limitar nuestras pérdidas. Sin embargo, debemos estar conscientes de que una orden de este tipo no siempre es garantía, ya que podría no ejecutarse. Por ejemplo, si uno pone un stop-loss en 12.90 pero en un día el tipo de cambio se mueve de 12.91 a 12.89, sin que nunca llegue a ser exactamente 12.90, nuestro stop-loss no se ejecutará o bien se ejecutará a un tipo de cambio menor, por lo cual nuestra pérdida podría ser mayor a la que anticipamos. Para contrarrestar este argumento, los brokers nos dicen que en este mercado se mueven miles de millones de dólares cada segundo por lo cual esto no es factible que suceda.

Por otro lado, es importante saber que es un mercado no regulado por las autoridades mexicanas, quienes no nos protegerán en caso de algún fraude o situación por el estilo. Aunque existen algunos operadores o brokers serios, también es muy frecuente que se abran cuentas fantasma.

Si uno quiere entrar a este mercado, tiene que fijarse con quién opera. Tiene que ser una empresa seria, cuyo personal esté debidamente capacitado y calificado.

Te invito a visitar mi página http://www.planeatusfinanzas.com, el lugar para hablar y reflexionar sobre finanzas personales.