Tijuana, BC. Para el 2018 las empresas constructoras en Tijuana le apuestan a construir vivienda más cara, que rebasa 800 millones de pesos en su precio, y por el contrario proyectan una disminución en las casas de interés social que han dejado de ser negocio para las compañías.

Los motivos se deben a que hay más posibilidades de vender y abrir mercado en esa área que en la de trabajadores con salarios bajos que después no pueden pagar los créditos hipotecarios.

El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda en el estado, José Luis Padilla, dijo que pese a los cambios en el tipo de construcción, el próximo año proyectan un crecimiento de 3,000 viviendas más que en el 2017.

El empresario dijo que uno de los mayores problemas para que las casas de interés no pudieran venderse es la falta de empleo, además los trabajadores han preferido irse a la informalidad para tener mayor liquidez, aunque les impida obtener créditos para comprar casa.

Durante el 2017, Canadevi construyó aproximadamente 13,000 casas, mientras que en el 2016 la cifra apenas alcanzó 8,900 debido a los problemas que hubo con el plan de vivienda nacional y los reglamentos locales para las constructoras.

Sin embargo, la preocupación de la cámara y las empresas constructoras está en mantener el costo de las casas para los trabajadores que ganan entre uno y cuatro salarios mínimos, ya que además de no ganar lo suficiente para obtener un crédito hipotecario también deben enfrentar la pérdida de empleo.

“Al final son los trabajadores quienes pueden sufrir porque el costo sube y por ende el precio, pero no hay certeza de que el salario suba con el mismo ritmo, ahí hay un problema social que atender”, lamentó.

Desocupación

El desempleo ha sido por muchos años el principal motivo de abandono de viviendas del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores. el presidente del Colegio Estatal de Economistas en Baja California, Domingo Ramos, explicó que la falta de empleo está ligada a la pérdida del poder adquisitivo y por ende al de bienes.

El economista recordó que la tasa de desocupación va en aumento, y como ejemplo dijo que según la última actualización del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en noviembre pasado, la tasa de desocupación en Baja California fue de 3.07, cuando en ese mismo mes del 2016 era de 2.5.

“El abandono de vivienda no es de ahorita, siempre va a existir, pero fuertemente se vivió en el 2010, y a pesar de que la gente se muda a la informalidad para tener mayor liquidez de capital, también es cierto que esto significa la pérdida de otros beneficios como la capacidad de comprar una casa de interés social. no hay cómo comprar condominios de 1 millón de pesos como los que actualmente se ofertan”, advirtió.

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