La mayoría de los estados del sur-sureste presentaron resultados positivos en generación de empleo formal durante el primer mes del 2020.

Según datos de la STPS, las tres entidades que registraron pérdidas de trabajos en enero del 2019, Guerrero, Oaxaca y Tabasco, mostraron creación de plazas formales en igual mes del presente año.

Chiapas y Campeche se unieron al grupo de cuatro estados, junto a Nayarit y Colima, en ser los únicos con aumentos anuales en la generación de empleos.

Durante enero del 2019, Tabasco, territorio petrolero que sufrió los estragos de la crisis del sector —bajos precios del crudo y disminución de la producción de hidrocarburos—, perdió 4,833 puestos laborales, en comparación con el primer mes del 2018; ya para enero del 2020, respecto al número de asegurados en el IMSS del mismo periodo del año pasado, generó 5,925 plazas formales.

Sus principales fortalezas fueron industrias extractivas (recursos del subsuelo, como minerales, gas y petróleo) y la industria de la construcción, sectores que a nivel nacional se vieron mermados.

Contrario a la tendencia nacional, Tabasco creó 4,223 empleos formales en la construcción, siendo segundo lugar en el país, detrás de Nayarit (5,003), lo que manifiesta una inyección de recursos (estatales o federales) a este sector en zozobra en la mayoría del país (a nivel general se perdieron 22,677 trabajos).

Otra rama con buenos resultados fue la de industrias extractivas, al crear 1,735 plazas (primera posición en México), interpretándose como un signo de recuperación de la minería petrolera (en Dos Bocas está el proyecto de la refinería).

Otros sectores con saldos positivos fueron transportes y comunicaciones (512), servicios sociales y comunales (365), industria eléctrica y captación y suministro de agua potable (154) e industrias de la transformación (seis). Mientras las pérdidas de puestos se dieron en comercio (-48); servicio para empresas, personas y el hogar (-350), y agricultura, ganadería, silvicultura, pesca y caza (-672). Lo anterior significa que aún falta denotar el consumo interno y el campo.

Por su parte, en enero del 2019 Oaxaca perdió 196 empleos formales, en relación con el primer mes del 2018; en enero del 2020, respecto al número de asegurados en el IMSS de igual lapso del año pasado, creó 5,033 trabajos.

Sus principales pilares fueron sectores terciarios y construcción: servicios para empresas, personas y el hogar (2,297 nuevas plazas); servicios sociales y comunales (2,279); construcción (1,287), e industrias de la transformación (982). Los grandes pendientes fueron comercio (-92), actividades primarias (-708) y transportes y comunicaciones (-1,162).

El otro estado que se recuperó en materia laboral fue Guerrero. En enero del 2019 se registró una merma de 4,833 puestos formales, respecto al primer mes del 2018; en enero del 2020, en comparación con el número de asegurados en el IMSS del mismo periodo del año pasado, generó 1,811 trabajos.

Los saldos positivos se presentaron en servicios para empresas, personas y el hogar (2,197 nuevos empleos); transportes y comunicaciones (667); servicios comunales (356); industrias extractivas (159), y campo (35). Mientras las pérdidas fueron en industrias de la transformación (-100), industria eléctrica y captación y suministro de agua potable (-180), comercio (-616) y construcción (-707).

Excepciones

Además, únicamente cuatro entidades del país mostraron una tendencia de aceleración en la generación de empleo formal: Nayarit (creación anual de 1,653 plazas en enero del 2019, frente a 17,799 en igual lapso del 2019, un crecimiento de 976.8%), Chiapas (de 1,676 a 2,743, 63.7%), Campeche (de 6,251 a 7,319, 17.1%) y Colima (de 3,203 a 3,379, 5.5 por ciento).

De este grupo, dos territorios pertenecen al sur-sureste, prioridad del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. En Campeche, la entidad que más depende de la minería petrolera (74.5% de su PIB), sólo el sector de actividades primaras exhibió una merma de puestos laborales (-163); los mayores generadores de trabajos fueron transporte y comunicaciones (3,121), construcción (2,445) e industrias de la transformación (860). Lo anterior demuestra los frutos del proceso de diversificación económica que realiza la administración estatal.

En Chiapas, los mayores creadores de empleos fueron construcción (1,416), industrias de la transformación (1,386), transportes y comunicaciones (794) y servicios sociales y comunales (725), y las mermas se observaron en actividades primarias (-336); servicio para empresas, personas y el hogar (-345), y comercio (-986).

Pérdida de ritmo

Las otras entidades del sur-sureste perdieron ritmo en la generación de empleos, siguiendo la tendencia nacional (creación anual de 641,934 plazas en enero del 2019, contra 316,386 en igual lapso del 2019, una caída de 50.7 por ciento). Éstas fueron Yucatán (de 13,600 a 8,016, un descenso de 41.1%), Veracruz (de 17,695 a 7,819, disminución de 55.8%) y Quintana Roo (de 33,089 a 13,714, 58.6% menos).

Para los tres estados, el impacto negativo (pérdida de trabajos) provino de actividades primarias e industria eléctrica y captación y suministro de agua potable; para Quintana Roo y Veracruz, de la construcción, y para Veracruz, de servicios para empresas, personas y el hogar.

En comercio los tres territorios desaceleraron, es decir, crearon menos empleos en enero del 2019, respecto a un año previo. Asimismo, la pérdida de ritmo se dio en industrias extractivas para Quintana Roo y Veracruz (Yucatán perdió puestos), en servicio para empresas, personas y el hogar para Quintana Roo y Yucatán (hubo merma en Veracruz), en industrias de la transformación para Yucatán y en transportes y comunicaciones para Quintana Roo.

A nivel nacional, la construcción fue el sector con mayor pérdida de plazas (-22,677), debido a recortes en la inversión pública por parte de la Federación.

[email protected]