A pesar de la reapertura de actividades no todas las economías estatales han podido recuperarse, debido a la vocación económica que tiene cada entidad. Mientras que los estados manufactureros han vislumbrado mejores resultados, las entidades federativas con vocación turística siguen rezagadas, aseguró Alejandro Saldaña Brito, economista en jefe del Grupo Financiero Ve por Más.

“En términos generales hubo una recuperación económica a partir de junio. Se han ido reactivando las distintas industrias en forma gradual; sin embargo, obviamente esta recuperación no ha sido uniforme en términos de sectores, pero tampoco en términos de regiones o entidades federativas”, aseguró.

Saldaña Brito precisó que este año ha sido difícil por el Covid-19 y también ha puesto a prueba los planes y apuestas económicas de cada entidad; los estados que han presentado mejores resultados son los que pertenecen a las regiones del Bajío, norte y noreste, las cuales por años han detonado la industria manufacturera y las exportaciones.

“Hemos visto que algunos estados como Baja California, Chihuahua, donde si nos fijamos en los datos del empleo asociados al IMSS, básicamente han tenido una recuperación casi completa. Esto se viene en parte porque estos estados tienen una exposición importante a lo que es el sector de la manufactura, sobre todo el de exportación”, acotó.

“Estamos en un contexto en el cual gran parte del motor detrás de la recuperación económica de nuestro país se debe a la exportación. El consumo y la inversión han mejorado en gran parte, pero de forma más modesta”, destacó.

El especialista explicó que se puede ver un rezago en las entidades cuya vocación está orientada al sector servicios, en particular hacia aquellas que dependen del turismo, donde sobresalen las regiones del sur-sureste y centro.

“Tenemos entidades que han visto una recuperación un poco más dolorosa y lenta. Se mantienen cifras que tienen cierta depresión en la recuperación de puestos de trabajo, como pueden ser Quintana Roo, Nayarit, Ciudad de México, y Baja California Sur”, puntualizó.

Entre las razones por las cuales el turismo ha sido la actividad más afectada se debe a dos vertientes: un impacto directo por las medidas sanitarias y el temor de los consumidores a contraer el virus.

Ahondó en que estas afectaciones a las actividades económicas también impactan de manera directa a las finanzas; por lo cual, si un estado tiene vocación manufacturera quizás el margen de recuperación de los ingresos locales es mayor.

Sobre el panorama a futuro, Alejandro Saldaña dijo que se viene una recuperación asimétrica y con riesgos. Por un lado, el panorama para las entidades con vocación turística no es claro, su recuperación no se dará en este año ni en el que viene.

estados@eleconomista.mx