Puebla, Pue. El precio de la vivienda en la ciudad de Puebla y su zona conurbada subió 10% de julio del 2015 al mismo periodo del 2019, a consecuencia de la presión que hay en el mercado local, por la llegada de familias foráneas del sur-sureste del país que ven a la entidad como un destino adecuado para vivir y con oportunidades de empleo y detonar negocios. 

La presidenta de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), capítulo Puebla, Carolina León Soriano, destacó que el desarrollo de infraestructura y servicios han sido factores clave para tener un mercado con mayor dinamismo, a su vez impulsado por la construcción de más edificios de departamentos de tipo medio y residencial.  

Puntualizó que la vivienda vertical ha sido la opción para los desarrolladores, pero también entre los compradores ha ganado auge porque los departamentos están en la zona centro de esta ciudad. 

“Las familias ya buscan espacios cerrados y con las amenidades suficientes para hacer su compra, siendo familias de Veracruz, Oaxaca y Tabasco que están dando movimiento al mercado inmobiliario poblano, lo que notamos desde el 2013, cuando se empezaron a mejorar las vialidades con más puentes y distribuidores vehiculares, la introducción del Metrobús y la generación de otros atractivos turísticos como son museos”, abundó.  

Incluso, dijo, los que están por ejercer su crédito por primera vez o tienen uno nuevo, apuestan por comprar algún departamento, al ser familias de tres o cuatro integrantes, ya que quieren estar en lugares donde hay un mayor respeto por la convivencia, impulsado por la firma de reglamentos vecinales para evitar inconformidades. 

Nuevas opciones  

La presidenta de AMPI consideró que hacer fraccionamientos en Puebla dejó de ser viable, por la falta de tierras y “no hay otra forma más que crecer hacia arriba, lo cual están haciendo las principales ciudades y el mercado va hacía allá, impulsado por los clientes foráneos que también se fijan en la seguridad y las oportunidades para crear un negocio”. 

León Soriano destacó que los departamentos actuales están diseñados para ofrecer confort, con lo que queda atrás la idea de que antes el comprador adquiría uno porque no le alcanzaba y eran pequeños para vivir a la larga, situación que ha ido cambiando porque si bien saben que no son baratos, entienden que se trata de una buena inversión con beneficios en su plusvalía. 

Por ejemplo, detalló, en la zona centro de la ciudad, donde aún se tiene capacidad para aumentar la oferta inmobiliaria, el valor de lo construido en años anteriores se puede revalorizar, lo cual se trata de un efecto en cadena y quienes vienen de otros estados, lo saben bien y por eso invierten en bienes raíces. 

Reiteró que las familias dejaron de ser numerosas y hoy son de cuatro integrantes, es decir, cuentan con tres recamaras, un baño completo y medio baño, sala comedor y cocina, así como un espacio para dos vehículos, requisitos que se cubren al máximo. 

Los departamentos van desde 1.2 millones de pesos hasta los 4 millones de pesos, con los servicios que se demanda, pero dependen de la zona en que se compre y entre más cerca este del Centro Histórico mayor será el costo, lo cual algunos están dispuestos a pagar a 10 o 15 años con sus créditos. 

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