El viernes pasado, y por segunda vez en lo que va del año, un incendio generó un apagón prácticamente general en las principales ciudades de la península de Yucatán, lo que provocó distintos señalamientos sobre la necesidad de incrementar la infraestructura de transmisión en el país y continuar con las subastas para adquisición de energía en toda la República mexicana.

De acuerdo con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), el fuego provocado por la quema de plantaciones de caña arrancó alrededor de las 3 de la tarde y fue registrado entre las Torres 310 y 311 de la Red Nacional de Transmisión de Ticul, Yucatán, a Escárcega, Campeche, provocando la salida de operación de la Red Nacional de Transmisión en 400 kilovoltios que da suministro eléctrico a la península.

La falta de suministro eléctrico afectó a 1.6 millones de clientes, lo que representó 85% de los usuarios de los estados de Quintana Roo, Yucatán, y Campeche. Ante tal situación, personal de la CFE acudió a atender la crisis y trabaja al máximo de su capacidad para lograr el restablecimiento total del servicio.

Con corte a las 7 de la noche, se logró restablecer el servicio en su totalidad en los tres estados afectados, aseguró el director general de la estatal eléctrica, Manuel Bartlett.

“Contrario a versiones que circulan en medios y redes sociales, la CFE informa que la falta de electricidad se debió a causas ajenas al funcionamiento técnico habitual de nuestras instalaciones y reitera que, al momento, opera a 100% de sus capacidades, y que continuará prestando servicio oportuno en la península de Yucatán y en todo el país”, aseveró.

Sin embargo, la falla en el suministro eléctrico continuó al menos en Cancún, con dos cortes más entre las 7:30 y 8 de la noche del mismo viernes, generando caos vehicular, pues los semáforos dejaron de funcionar en toda la ciudad, además de la caída en los servicios de telefonía, que no se restablecieron por completo hasta varias horas después.

Apenas el 8 de marzo pasado se registró un apagón prácticamente general en la península de Yucatán, que duró casi una hora y que en esa ocasión fue provocado por otro incendio por quema de caña en el ingenio de La Joya, en Campeche.

Entonces, el incidente provocó que las líneas de transmisión Escarcega-A3Q20-Ticul y Escarcega-A3Q30-Ticul, doble enlace en 400 kilovoltios, salieran de operación alrededor de las 7 de la noche, lo cual derivó en la suspensión del servicio de energía eléctrica en los municipios de Cancún, Playa del Carmen, Felipe Carrillo Puerto, Chetumal y Mérida. En total resultaron afectados 351,728 usuarios, de los cuales 254,045 fueron en Yucatán y 97,683 en Quintana Roo.

Requerimientos

Ante este segundo incidente, diversos señalamientos indicaron la necesidad de continuar con las subastas eléctricas y las licitaciones de líneas de transmisión para dotar de seguridad energética al país.

“Por segunda vez en menos de 60 días. Problema grave en el sistema eléctrico, probablemente asociado con la entrada de personas leales a la nueva administración, pero sin capacidades técnicas en el sector”, publicó en redes sociales el expresidente y anterior secretario de Energía, Felipe Calderón.

Respecto a estos señalamientos, la secretaria de Energía, Rocío Nahle, respondió que “de las tres subastas ya realizadas, en la primera sólo se ha instalado la infraestructura 62%; de la segunda 9% y de la tercera 0 por ciento. La que se canceló fue la cuarta (no hay transmisión) y éste no es el motivo del apagón”.

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