Puebla, Pue. Autotransportes gastan hasta 30% más en combustible y registran retrasos de una hora en sus traslados por las obras del segundo piso de la autopista México-Puebla, además de la falta de un programa logístico por parte de las autoridades.

En entrevista, representantes de diferentes compañías manifestaron su preocupación de que sigan avanzando los trabajos sobre la carretera y no se lleven a cabo acciones para agilizar la circulación, la cual se complicará conforme inicie la edificación de las columnas del viaducto elevado.

Máximo López, representante de la empresa Auto Convoy Mexicano, que presta servicio de traslado de vehículos a Volkswagen y otras compañías, comentó que desde noviembre, cuando se comenzaron las obras, los costos de transportación van en aumento, debido al intenso tráfico.

Destacó que si bien los clientes no han aplicado sanciones por entregas tardías, tampoco cubren sobrecostos de transportación; nos dicen que son afectaciones compartidas . Detalló que un tanque de combustible les rendía para cuatro viajes y ahora sólo para dos, según las condiciones de caos vehicular.

Buscan reunión con la SCT

Por su parte, Fernando Cruz, gerente de la compañía Castores, comentó que han buscado reunirse con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y el gobierno del estado, para encontrar una solución, sin que a la fecha haya respuesta.

Expuso que al acortarse los carriles de dos a uno, cerca del parque industrial Finsa, donde está la mayoría de las proveedoras y la planta Volkswagen, el tiempo para pasar un tramo de 5 kilómetros pasó de ocho a 20 minutos.

Pedimos que haya patrullas agilizando la circulación e información en kilómetros previos para tomar vías alternas , externó.

El problema, agregó, es que no se pueden reducir los servicios, porque se tendría que recortar personal, lo cual es un serio problema considerando la constante rotación de éste.

Mayores afectaciones

Por su parte, César Flores Ruiz, delegado de la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga (Canacar), mencionó que ha sido bajo el impacto de las obras para sus asociados; sin embargo, advirtió que a partir del segundo trimestre será cuando se resientan los mayores problemas por este proyecto.

En agosto del año pasado se dio el banderazo de arranque de los trabajos del viaducto elevado, que durarán hasta julio del 2016.

Este proyecto, que costará 10,000 millones de pesos, está a cargo de las empresas Obrascon Huarte Lain (OHL) y Promotora y OPerado de Infraestructura (Pinfra).

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