Monterrey, NL. Al cierre del 2019, el déficit del gobierno de Nuevo León se redujo en 61.7% respecto al año anterior, llegando a 1,032 millones de pesos, informó el titular de la Secretaría de Finanzas y Tesorería General del estado, Carlos Garza Ibarra.

Al hacer un balance de la situación financiera de la entidad, aseguró que la administración estatal presenta resultados favorables. “Si bien, los recursos disponibles no fueron suficientes 100%, cerramos el año con unas finanzas más sanas”.

Destacó que el déficit fue inferior en 2,547 millones de pesos, más de 70%, a lo que se había proyectado en la Ley de Egresos para el 2019.

En esta disminución del déficit, indicó, influyó de manera importante la reducción de 30% de los créditos de corto plazo, que pasaron de 3,490 millones de pesos en el 2018, a 2,460 millones este año.

Por otra parte, el secretario informó que el cierre preliminar del mes de diciembre registra ingresos totales —compuestos por ingresos propios y participaciones federales— por 59,291 millones de pesos, cantidad 11.8% superior a la conseguida en el 2018.

Los ingresos propios —en los que se integran impuestos, derechos y aprovechamientos— mostraron un crecimiento sostenido durante el año y al cierre de diciembre sumaron 18,342 millones de pesos, 14.2% más que el año anterior.

Las transferencias a municipios ascendieron a 16,840 millones de pesos, cantidad superior en casi 16% a la entregada en el 2018.

De esta cantidad, 2,976 millones fueron transferencias del gobierno del estado. “De esta manera, las aportaciones estatales a los municipios han crecido 96% del 2015, al inicio de la presente administración, a la fecha”, ahondó Garza Ibarra.

En la Ley de Egresos 2020 se menciona que uno de los objetivos es contribuir a disminuir el déficit financiero mediante la optimización de los recursos estatales y federales siguiendo el cumplimiento de la normatividad vigente de la Ley de Disciplina Financiera para las Entidades Federativas y Municipios, así como la Ley de Administración Financiera para el estado de Nuevo León, entre otras.

“Cuando las finanzas públicas se analizan a la luz de los balances financieros, desde la lógica de los flujos de efectivo que resultan tras empatar los compromisos de gasto estatal con los ingresos disponibles, se observa un desequilibrio financiero”, explica el documento.

Presiones

En este contexto, en el 2015 el déficit financiero que se heredó a la presente administración estatal ascendía a 6,083 millones de pesos, sin embargo, se han realizado planes de austeridad y estrategias para fortalecer los ingresos públicos, con lo cual se espera que el 2020 presente un balance financiero deficitario por 3,720 millones de pesos, es decir, 38.8% menos con respecto al 2015.

El aumento previsto en comparación con el 2019 se debe principalmente a la intensificación de las presiones de gasto para el gobierno del estado de Nuevo León, tales como el incremento en los recursos destinados al sistema de pensiones, magisterio, seguridad pública y salud.

Por ello, de acuerdo con las proyecciones del balance financiero, se estima una evolución favorable para los ingresos y egresos de la entidad, logrando un balance con superávit para el 2025 de 1,039 millones de pesos, vaticina la Ley de Ingresos 2020.

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