Los cuatro motores económicos del país mostraron escenarios distintos en desigualdad de ingresos durante el año pasado. Ciudad de México, Estado de México, Nuevo León y Jalisco son las economías más grandes, aportando en conjunto 40% del PIB.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2020, Nuevo León, la tercera economía más grande con 8.0% del PIB, fue la entidad con el mayor coeficiente de Gini (0.439), que es una medida de concentración del ingreso: toma valores entre cero y uno. Cuando se acerca a uno, hay mayor concentración, y cuando se aproxima a cero, es menor.

Nuevo León también fue el estado con el mayor ingreso corriente total promedio trimestral por hogar, con 72,931 pesos (-1.3% respecto a la ENIGH 2018), superando el nivel nacional, de 50,309 pesos. De los 10 deciles, del I al VII, de los ingresos más bajos, presentaron caídas, mientras del VIII al X, los más altos, aumentos, es decir, 70% de los hogares experimentó un descenso en su ingreso corriente.

La disminución más pronunciada se dio en el decil I (-15.7%), y el mayor aumento, en IX (4.7%); en el primer grupo el ingreso fue de 14,235 pesos trimestrales por hogar, frente a 265,540 pesos en el último decil, dando una diferencia de 18.7 veces. Por lo anterior, Nuevo León es la entidad con la mayor desigualdad de ingresos en México.

En tanto, la ENIGH que realiza el Inegi detalla que Jalisco, la cuarta economía más grande con 7.2% del PIB, fue el estado con el menor coeficiente de Gini, con un valor de 0.361, interpretándose como la menor desigualdad de ingresos en el país.

Su dinámica por deciles fue similar a la nacional: el ingreso corriente trimestral por hogar, que ascendió a 55,746 pesos, cayó -14.1%; de los 10 deciles, nueve (II al X) registraron contracciones, por lo que el primer decil, el de los ingresos más bajos, fue el único con crecimiento, de 5.0 por ciento.

La mayor contracción fue en el decil X (-23.6%), en un contexto nacional de pérdidas laborales durante el año pasado, reducciones salariales y la alta oferta de mano de obra con remuneraciones mínimas, factores derivados de la crisis económica por el Covid-19.

Los hogares jaliscienses del decil I ingresaron al trimestre 15,011 pesos, contra 158,651 pesos del X (10.6 veces).

En comparación con la ENIGH 2018, la Ciudad de México, el principal motor económico con 16% del PIB nacional, obtuvo el mayor retroceso del coeficiente de Gini, reduciendo la brecha de desigualdad de ingresos, de 0.456 a 0.394 (-0.063 puntos).

Los ingresos trimestrales de los hogares capitalinos, ubicados en 67,357 pesos en el 2020, se redujeron 20.5%; todos los deciles exhibieron bajas, aunque el peor resultado fue para el X (-37.7%), lo que explica el reajuste del coeficiente. El ingreso del decil I llegó a 15,109 pesos, y el décimo, a 201,586 pesos (13.3 veces). El año pasado la Ciudad de México fue la más castigada, con una pérdida anual de 609,823 ocupados.

Caso contrario fue el Estado de México, la segunda mayor economía con 8.8% del PIB, al tener el mayor aumento del coeficiente de Gini, y por ende, de la concentración de ingresos: transitó de 0.368 a 0.407 (+0.039 puntos). Sus ingresos trimestrales fueron de 49,620 pesos, dando una caída de -3.6%; sólo el decil X incrementó (9.6%), mientras la disminución más pronunciada se dio en el X (-20.5 por ciento).

El primer decil de los hogares mexiquenses tuvo un ingreso trimestral de 10,628 pesos, y el décimo, de 165,904 pesos (15.6 veces).

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