Cancún, QR. La inseguridad e imagen negativa que afecta a Quintana Roo generó la pérdida de 300,000 turistas estadounidenses durante el 2017, cuya tendencia a la baja se extiende para este año.

Así lo informó Darío Flota Ocampo, director del Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo (CPTQ), quien añadió que la entidad está enfrentando “una coyuntura negativa en el caso de Estados Unidos. Desde hace 10 años el estado ha crecido a razón de 8% en turismo estadounidense, pero en el 2017 por primera ocasión no crecimos”.

Además de ello, los mayoristas están reportando que tienen una reducción en su pronóstico de ventas durante el 2018, principalmente en Cancún y la Riviera Maya.

Ello ha obligado a que el gobernador Carlos Joaquín González haya dispuesto ya de una ampliación presupuestal del orden de los 100 millones de pesos para el CPTQ, con el objetivo de intentar revertir esta tendencia mediante el reforzamiento de la promoción en el mercado estadounidense.

El plan emergente también implica lo que Flota Ocampo había adelantado hace ya unas semanas, la contratación de una empresa de relaciones públicas para el manejo de la crisis de inseguridad.

“Sigue habiendo en Estados Unidos un reciclaje sobre las notas de inseguridad que han circulado sobre Quintana Roo, además de las notas sobre la baja calidad del servicio que se ofrece aquí y de los casos de alcohol adulterado”, explicó.

Además se debe tomar en cuenta que el año pasado varias islas del Caribe fueron afectadas por huracanes, mermando su potencial de captación de turistas de la Unión Americana, lo cual evitó que la caída de este mercado haya sido más pronunciada en el caso de Cancún y Riviera Maya.

Sin embargo, la oferta turística de islas como Cuba, San Martín, Barbados y República Dominicana se ha recuperado y ello anticipa una mayor competencia por el viajero estadounidense durante este año. “Esto está generando una afectación, que crezca el flujo hacia ellos y disminuya el nuestro”, señaló el director del CPTQ.

En números duros, precisó, Quintana Roo capta un promedio de 3 millones de turistas estadounidenses anualmente, por lo que el desplome de 8% registrado en el 2017 equivale a un aproximado de 300,000 turistas norteamericanos que perdió la entidad.

Este comportamiento presentó un efecto colateral: baja en las tarifas hoteleras del orden de 25% como medida por parte de los hoteleros para intentar revertir la caída en el mercado de Estados Unidos.

No obstante, la medida no se materializó, ya que continúan los reportes de los touroperadores sobre la tendencia descendente en reservaciones del 2018, manifestó el funcionario.

El segmento más afectado en esta coyuntura ha sido el de grupos y convenciones. “Son los más afectados por el tema también de que los congresos dependen de una empresa o de la decisión de una persona. Además de que recae en ellos la responsabilidad en caso de que pase algo, entonces deciden mover su evento a otro lugar”, expuso.

Flota Ocampo recordó que pese a la baja en turismo estadounidense, la ocupación sostenida de los destinos turísticos de Quintana Roo se mantiene en 83% este año, debido a que se compensó con el aumento de otros mercados, principalmente el sudamericano.

Derrama

A pesar de que la ocupación logró mantenerse, la derrama se contrajo porque el gasto del turista estadounidense es casi el doble que el del sudamericano, por lo cual el CPTQ buscará mediante una campaña para que Quintana Roo recupere los viajeros estadounidenses perdidos el año pasado.

El director general de Global Incentive Management DMC, Andy Ortiz, dijo en entrevista que no son un secreto las cancelaciones de grupos por el clima de la inseguridad que vive Quintana Roo.

“La industria en este momento en particular a nivel internacional está creciendo, pero para nadie es un secreto que ha habido cancelaciones de corporativos en Estados Unidos que por el tema de supuestamente crimen, pues se llevan sus grupos a otro lado”, refirió.

El directivo aseguró que si se tratase de cualquier otro destino, las cancelaciones habrían impactado de manera severa la economía del lugar, pero al tratarse de Cancún y la Riviera Maya con más de 100,000 habitaciones, las cancelaciones han representado una caída “manejable” respecto del total del porcentaje de ocupación que han mantenido ambos destinos en lo que va del año.

Antecedentes

Lolita López Lira, presidenta de Lomas Travel, dio a conocer en marzo pasado que a raíz de las alertas emitidas por los gobiernos de Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido se registraron cancelaciones de reservaciones hoteleras.

El dirigente de los hoteleros de Cancún y Puerto Morelos, Roberto Cintrón, también confirmó que el hotel Coral Beach presentó la cancelación de dos importantes congresos a realizarse en Cancún este 2018, como consecuencia de la alerta emitida por el gobierno de Estados Unidos por la explosión de un transbordador de la empresa Barcos Caribe que cubría la ruta Playa del Carmen-Cozumel.

El empresario hotelero anticipaba desde entonces que la imagen de inseguridad que ha proyectado el Caribe mexicano en los últimos meses podría generar mayores repercusiones que se sentirían con más fuerza entre septiembre y octubre de este año.

En enero del 2018, el mandatario Carlos Joaquín indicó que Cancún se situaba en el sitio 32 de las 100 ciudades más visitadas del mundo, tras escalar desde el 2014 del sitio 44.

Apenas este fin de semana, Yohanet Torres Muñoz, secretaria de Finanzas y Planeación de Quintana Roo, señaló que en el 2017 la entidad recibió más de 17 millones de viajeros, que dejaron una derrama de 8,800 millones de dólares, lo cual representa más de 30% de los ingresos a nivel nacional por la actividad turística.

Además, el Aeropuerto Internacional de Cancún es la segunda terminal a nivel nacional por volumen de pasajeros movilizados anualmente, sólo por detrás del aeropuerto de la Ciudad de México, pero ocupa la primera posición en volumen de pasajeros internacionales.

Protocolo de manejo de crisis

Coordinación entre gobierno y sector privado, necesaria

La adecuada coordinación entre el gobierno y el sector privado ha sido la mejor herramienta para combatir la inseguridad en los destinos turísticos que se han visto afectados, y una muestra de ello es que Baja California Sur en octubre del 2017 registró 122 homicidios y al mes de abril pasado bajó a solamente 13, comentó el secretario de Turismo federal, Enrique de la Madrid Cordero.

“¿Qué funcionó? Un poco de todo. Noto un gobierno estatal metido, municipios involucrados, empresarios metidos y una Marina y Ejército también. Todos tomando en serio el tema. Me gustaría ver eso mejorado en Quintana Roo, con su complejidad”, comentó en entrevista.

El secretario recordó que en enero de este año se firmó, por primera vez, un convenio de colaboración entre el gobierno de Baja California Sur, el ayuntamiento de Los Cabos, el Consejo Coordinador Empresarial de Los Cabos, la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de Turismo, en respuesta al incremento de hechos violentos.

El funcionario señaló que para atender puntualmente los requerimientos de información (dentro y fuera del país,) cuando se presente algún incidente en destinos se está elaborando un protocolo de manejo de crisis, similar al que existe ya en Los Cabos y está en proceso en Cancún.

Se prevé que el documento (que contará con la participación de empresarios) esté concluido antes de que termine la actual administración federal y, de ser necesario, obtendrá recursos presupuestales del Consejo de Promoción Turística de México para su mejor funcionamiento. Ahí se precisará quién debe reunirse en un momento de crisis, quiénes serán los voceros, la estrategia a implementar y los tiempos, entre otras cosas. (Con información de Alejandro de la Rosa)

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