Durante los primeros cuatro meses del año la derrama turística en la Ciudad de México ascendió a 1,255.0 millones de dólares, que representó una disminución de 10.2% anual, la segunda de forma consecutiva para un mismo periodo.

En pesos alcanzó un total de 24,976.8 millones, es decir, 0.1% en relación con el acumulado enero-abril del 2016, la primera caída en los últimos siete años, de acuerdo con datos de la Secretaría de Turismo de la capital.

Lo anterior obedece a la pérdida de ritmo de las principales variables turísticas de la ciudad.

Eloy Rodríguez Liñero, presidente de la Asociación de Hoteles de la Ciudad de México (AHCM), señaló que la inseguridad y las plataformas que venden la hotelería informal han afectado en cierta medida al turismo local y, en consecuencia, a la derrama generada.

Cabe destacar que las cifras anteriores sólo consideran el gasto efectuado por turistas hospedados en establecimientos de hospedaje y toman en cuenta el índice nacional de precios al productor.

Por su parte, José Luis de la Cruz Gallegos, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (Idic), expuso que si bien la actividad económica mantiene ritmo positivo, ha perdido cierto atractivo en cuanto a captación de viajeros internacionales por motivo de negocios, mientras que por motivo de turismo, aunque sigue siendo atractiva, hay algunos elementos, como la inseguridad y la falta de nuevos desarrollos de atracción, que han resultado en un menor flujo de visitantes.

Asimismo, la llegada de turistas a la capital se redujo 5.1% a tasa anual en el primer cuatrimestre del año (de 4.2 a 4.0 millones); los descensos se presentaron en turistas nacionales (2.6% -de 3.4 a 3.3 millones-) e internacionales (14.8% -de 854,368 a 727,781-).

Raymundo Tenorio, especialista del Tecnológico de Monterrey, dijo que en el periodo de referencia no vino tanto turismo nacional al centro del país, ya que otras entidades hicieron un mayor esfuerzo por atraer viajeros.

Sobre el turismo internacional, enfatizó que sumado a la percepción de inseguridad pública, en el primer cuatrimestre, al menos la Embajada de Estados Unidos emitió algunas alertas de no ir a algunas delegaciones de la Ciudad de México .

Fluctuación cambiaria

Debido a las fluctuaciones en el tipo de cambio, el gasto promedio por turista hospedado en la capital presentó dinámicas distintas en el lapso de análisis. En pesos (6,255.4), exhibió un aumento anual de 5.3%, y en dólares (314.3), disminuyó 5.3 por ciento.

José Luis de la Cruz destacó que el comportamiento del gasto en moneda nacional se debió a los altos niveles de inflación, mientras, en billetes verdes, a la depreciación del peso frente al dólar.

El dirigente de la AHCM añadió que las tarifas de los hoteles han incrementado ligeramente, lo que ha podido reflejarse en un mayor gasto promedio de los visitantes.

La estadía promedio de visitantes, tanto nacionales como internacionales, pasó de 2.2 días de permanencia en los primeros cuatro meses del 2016 a 2.1 días en igual periodo de este año; la densidad (número promedio de personas que se hospedan en un cuarto) cayó 10.0 por ciento.

Ante esta situación, el especialista del Tecnológico de Monterrey sostuvo que para el turismo nacional fue el encarecimiento en la Ciudad de México en algunos hoteles que manejan tarifas ancladas en dólares, mientras que, en el internacional, se relaciona con la percepción de inseguridad.

En otro extremo, la ocupación en la capital del país continúa con una tendencia de aceleración, alcanzando un coeficiente de 66.35%, el mayor porcentaje registrado en la Secretaría de Turismo. El total de cuartos ocupados (suma diaria) llegó a un total de 4.1 millones, que significó un ascenso anual de 1.8% entre enero y abril de este año; el número de habitaciones creció 0.8%, llegando a 51,767.

La llegada de extranjeros por el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México también es el mayor aumento anual presentado en la dependencia local, de 17.9%, con el arribo de 1.4 millones de personas.

En relación con estos indicadores, el director del Idic expuso que los turistas nacionales que llegaron a la ciudad, en lugar de quedarse con familiares optaron por hoteles, y en el caso de extranjeros, también prefirieron los hoteles a otras formas de hospedaje.

Acotó que parte del turismo ve a la terminal aérea capitalina como un punto de conexión a otros destinos, llegan a la Ciudad de México y pueden hacer alguna actividad aquí, pero no ven atractivo estar en la ciudad tanto tiempo, además de que la inseguridad está jugando en contra .

El stock de empleos en restaurantes y hoteles se incrementó, de forma anual, 5.3%, quedando en 1.2 millones; de este total, sólo 28.6% es trabajos directos.

José Luis de la Cruz comentó que las empresas vinculadas a estos sectores recurrieron a la contratación de más personal para dar una adecuada atención y generar mejores servicios y ampliarlos.

Plataformas

Rodríguez Liñero adujo que la promoción y el trabajo en conjunto con la autoridad para incorporar las plataformas informales a la formalidad así como atender el tema de seguridad son elementos importantes para impulsar el turismo en la ciudad.

Enfatizó que el impuesto que se aprobó a Airbnb fue un importante primer paso por parte del gobierno para emparejar el piso entre dicho tipo de plataformas y los hoteles, pero, detalló, hay factores que aún podrían mejorarse, debido a que los servicios y costos laborales son distintos para quienes ofrecen los servicios de hotelería y para ese tipo de plataformas.

Raymundo Tenorio abundó que el flujo turístico hacia la Ciudad de México necesita un relanzamiento de una estrategia de atracción, porque otras entidades como San Luis Potosí, Querétaro y Guanajuato, que son competencia para la capital, han tenido una mayor estrategia de mercadotecnia.

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