Cancún, Qroo. El 22 de marzo del 2011, Hao Feng, presidente de Chinamex Middle Investment & Trade Promotion Center, anunció que Cancún había sido elegida entre 12 ciudades latinoamericanas para establecer la mayor plataforma comercial de productos chinos en México .

Acompañado del saliente gobernador Félix González Canto y del ya electo Roberto Borge Angulo, habló de las bondades del Dragon Mart Dubai, como un modelo de negocios basado en una economía de exhibición y actividades de soporte al menudeo y mayoreo que le habían permitido convertirse en el más exitoso centro de distribución y logística de la región de los Emiratos Árabes.

Desde el discurso inicial se hizo referencia a la participación e interés del gobierno chino por impulsar el proyecto (aunque nunca se detalló el monto de capital con que participaría como socio). Incluso, en el comunicado de prensa difundido ese mismo día por el gobierno del estado, se indicó que en noviembre del 2010 habían recibido a una delegación china que llegó a evaluar cuatro ciudades mexicanas (San Luis Potosí, Mérida, Guadalajara y Cancún) y que al término de la visita se les notificó por parte del gobierno chino y empresarios que Cancún había sido la ciudad elegida.

Cancún fue elegido para este proyecto entre 12 ciudades del continente americano por su conectividad aérea, la infraestructura turística, un entorno económico propicio para el desarrollo de negocios y un paquete de incentivos muy atractivo que ofreció el gobierno del estado , añadía el comunicado.

El proyecto presentado entonces preveía la construcción de un centro comercial en una superficie de 122,000 metros cuadrados que albergaría 3,040 locales comerciales, operados por alrededor de 2,000 empresas chinas. Aunado a ello proyectaba una zona residencial de hasta 1,265 viviendas para los empresarios chinos, así como un hotel del que no se especificaron las dimensiones.

El propio Hao Feng dijo entonces que el proyecto garantizaba la creación de hasta 5,000 empleos directos e indirectos.

LA PRIMERA MODIFICACIÓN

Para junio del 2012, el director y socio del proyecto, Juan Carlos López Rodríguez, presentó a la prensa un proyecto con modificaciones en sus alcances y en la presencia del componente chino. Dijo a El Economista que había ingresado una importante participación de socios mexicanos –60% nacionales contra 40% chinos– además de agregar la operación de la logística de mercancías por parte de la empresa China Ocean Shipping Company (Cosco), una de las mayores navieras del mundo.

Y afirmó que el monto de la inversión seguía siendo de 200 millones de dólares, y se mantenían las dimensiones físicas del proyecto.

Ya para entonces, el directivo reconocía que el proyecto comenzaba a generar oposición por parte de sectores del calzado y la industria textil y juguetera, por lo que la estrategia de relanzamiento del proyecto haría especial énfasis en que el Dragon Mart no preveía exhibir o vender productos como el calzado, confección o vestido, ni insumos primarios para la construcción (cemento, acero), juguetes y demás sectores sensibles en México y Latinoamérica .

SE DESMARCAN DE LOS CHINOS

Para diciembre del 2012, el Dragon Mart se transformó de una iniciativa de cooperación entre China y México a un proyecto particular con 90% de capital mexicano a través de la firma Real Estate Dragon Mart Cancún, contra 10% de capital extranjero a través de Chinamex, según anunció el propio López Rodríguez.

También explicó que se había modificado el esquema de negocios y el proyecto ejecutivo, con el fin de adaptarse a las reglamentaciones ambientales y tranquilizar a la oposición que ve en el proyecto el riesgo de un ingreso indiscriminado de mercancías chinas que afecten a la economía local y regional.

El socio y Director del Dragon Mart Cancún citó a conferencia de prensa en la que aseguró que en atención a diversas reuniones con cámaras industriales, en las que se manifestó el interés de empresas mexicanas y de otros países en participar, el esquema de negocios se abriría a la exhibición de mercancías provenientes de Brasil, Canadá, Venezuela, Panamá, Dominicana, Corea, Japón y Vietnam.

Con este cambio, la empresa reducía riesgos financieros al diversificar en más de dos mercados sus potenciales arrendatarios, además de sus fuentes de ingresos. Se dijo que incluso el proyecto incluirá toda una sección del recinto comercial dedicada a la exhibición permanente de productos mexicanos.

El proyecto mantiene las dimensiones del centro de exhibición permanente de mercancías, con el mismo número de locales comerciales, pero reduce de 1,265 a 720 las viviendas proyectadas, además de eliminar la construcción de un hotel por no estar permitido en los programas de ordenamiento urbano municipal.

Conflicto verde

TODOS PROTESTAN, PERO SÓLO EL CEMDA POR LA VÍA LEGAL

De todas las posturas en contra que desencadenó el Dragon Mart Cancún, la del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda) es la única que recurrió a instancias legales para detener el proyecto, alegando irregularidades en la aprobación de la Manifestación de Impacto Ambiental que le otorgó el gobierno del estado.

Alejandra Serrano, coordinadora del Cemda en Quintana Roo, anunció apenas la semana pasada que el proyecto de origen fue omiso en el cumplimiento de leyes ambientales, además que la autoridad estatal negó en todo momento dar a conocer el proyecto ejecutivo para que la sociedad conociera los alcances del mismo, violando así el principio de transparencia y el acceso a la información.

Por ello, la semana pasada presentaron un recurso de revisión de la autorización otorgada por autoridades ambientales del gobierno del estado, alegando que ese permiso tuvo muchas omisiones, como no acatar el programa de reordenamiento ecológico en cuanto porcentaje de desmonte de vegetación.

CÁMARAS EMPRESARIALES

No obstante, la oposición tiene alcance nacional y desde Eugenio Clariond Rangel, dirigente de la Cámara de Industria de Transformación (Caintra) en Nuevo León, hasta Francisco Funtanet, presidente de la Confederación Nacional de Cámaras Industriales (Concamin), han rechazado el proyecto por considerar que representa una competencia desleal que afectaría a los sectores ferretero, autopartes, muebles, agroindustrial, productos electrónicos y hardware, entre otros.

En Guanajuato, tanto industriales del calzado como legisladores estatales también manifestaron su rechazo al proyecto Dragon Mart.

El asunto llegó a la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, que en diciembre aprobó un punto de acuerdo mediante el cual solicita toda la información económica, ambiental, migratoria y social del centro comercial Dragon Mart de Cancún. De esta manera, los diputados se disponen a analizar el impacto. ?

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