Una mejor planeación de la Ciudad de México, promover un marco regulatorio eficiente para la construcción de vivienda, e infraestructura adecuada son algunos de los principales retos de la siguiente administración para cambiar el actual desarrollo urbano de la capital del país.

Así como asequibilidad en el mercado inmobiliario para población de diferentes segmentos económicos y un nuevo sistema de creación de suelo urbano con la velocidad requerida por el mercado, figuran entre los temas a atenderse en el corto, mediano y largo plazo.

En este sentido, especialistas en política urbana y movilidad coincidieron en que la dinámica inmobiliaria en la ciudad apunta a la expulsión de la población económica menos favorable ante la poca oferta de vivienda asequible en las zonas centrales de la ciudad.

Jorge Macías, director de Desarrollo Urbano y Accesibilidad del World Resources International, explicó que las acciones a corto plazo que la administración entrante que encabezará Claudia Sheinbaum Pardo debe realizar son visualizar  el desarrollo urbano que requiere la ciudad, modificar el marco del sistema de planeación para que concuerde con la visión, así como  el impulso de la coordinación entre las secretarías de Desarrollo Urbano y Vivienda, Desarrollo Económico y del Medio Ambiente.

De igual forma, a mediano y largo plazo, construir viviendas hacia el interior de la ciudad, donde se concentran los servicios y empleos y, sobre todo, aprovechar los predios y terrenos que se encuentran en desuso.

“Necesitamos políticas públicas que traten de acelerar la inversión, que traten de acelerar el uso de recurso del espacio ocioso en beneficio de vivienda de interés social para ajustar los precios. Se necesita planeación y regulación”, refirió.

Además, es necesario que los recursos públicos se repartan entre los servicios que requieren los capitalinos, como la ampliación del nivel de acceso con mayor infraestructura para transporte, agregó.

Demanda

De acuerdo con Gene Towle, director de la consultora Softec, en el último trimestre del 2017 la ciudad reportó una disminución de 8.4% en la oferta de vivienda nueva terminada, así como una reducción de 3.5% en las unidades en inventario y 0.8% en el número de proyectos. Los precios registraron un incremento de 32% en el mercado medio y residencial, de 31% en el segmento económico y 43% en el social.

Los retos y la agenda para la próxima administración, añadió, son reconocer la apremiante necesidad de balancear el desarrollo inmobiliario, recrear un sistema de crédito a no afiliados y la creación de un plan de desarrollo y organismos de planeación en seis meses.

“Softec estima que en el 2018 la industria de la construcción tendrá una inversión de 603,000 millones de pesos”, dijo.

En tanto, la presidenta del Colegio de Urbanistas, Dolores Franco, reiteró la importancia de impulsar ciudades compactas, diversas, conectadas y resilientes.

“La ciudad necesita planearse de acuerdo con las necesidades de las personas que habitan la capital (...) y es necesaria la creación de políticas públicas”, recordó.

Ignacio Kunz, investigador de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México, y Janet de Luna, directora de Proyectos de Mejor Ciudad,  coincidieron en que el fenómeno de la exclusión de habitantes de la capital del país obedece a obstáculos en programas de desarrollo urbano para la edificación de vivienda de interés social y a la falta de una normatividad clara.

Los expertos insistieron en la necesidad de vigilar, e incluso acelerar la agenda para que se agilicen los plazos estipulados en la Constitución de la Ciudad de México en la creación del Plan General de Desarrollo Urbano y el Programa de Ordenamiento Territorial.

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