En enero del 2018, el crecimiento de 0.8% anual de la actividad industrial en el país superó la tasa de 0.3% en igual periodo del 2017; esta tendencia de aceleración en el corto plazo derivó principalmente del comportamiento positivo de tres entidades: Baja California Sur, San Luis Potosí y Estado de México.

Por sector, este ritmo fue consecuencia de la desaceleración de la manufactura (de 4.2% en el primer mes del año pasado, a 1.3% en éste), el dinamismo de la construcción (de 0.6 a 4.2%) y la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final (de 0.9 a 1.6%); mientras la minería obtuvo una caída menos pronunciada (de -9.5 a -4.9 por ciento).

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en el primer mes del año, 15 estados presentaron incrementos anuales en su actividad industrial, destacando Baja California Sur (93.0%), San Luis Potosí (19.4%) y Oaxaca (19.1 por ciento).

Además, al comparar la tasa anual de enero del 2017, resulta que sólo tres entidades dibujaron una tendencia de aceleración, es decir, el ascenso fabril del inicio de este 2018 superó al del año pasado (únicamente cifras positivas): Baja California Sur (de 11.0 a 93.0%), San Luis Potosí (de 7.7 a 19.4%) y Estado de México (de 4.1 a 8.4 por ciento).

La actuación de Baja California Sur fue producto de los incrementos en construcción (131.8%), minería (23.3%), generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final (3.7%), así como de la disminución en manufactura (4.1 por ciento).

En esta entidad, que aporta 0.7% de Producto Interno Bruto (PIB) nacional de las actividades secundarias,  la construcción es el sector más importante, con una quinta parte de aportación en su economía.

“Baja California Sur hizo un modelo de diversificación en el cual varias de las actividades presentaron un avance importante, y una de ellas fue la industria, que dio pie a un modelo exportador donde se empiezan a colocar productos locales”, indicó Kristobal Meléndez Aguilar, analista del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

Héctor Magaña Rodríguez, coordinador del Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN) del Tecnológico de Monterrey, comentó que  si bien en Baja California Sur el turismo, factor con mayor peso en el territorio, no forma parte de la actividad industrial, el dinamismo de éste detonó la industria de la construcción en términos de infraestructura.

Cabe recordar que este estado ocupó el primer lugar en el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal durante el 2017, con una tasa de 12.4 por ciento.

El segundo lugar de San Luis Potosí en actividad industrial en enero, que aporta 2.4% del PIB secundario, fue por los crecimientos anuales en manufactura (29.1% —primera posición nacional—) y construcción (4.0%); el primer sector representa más de una cuarta parte de la economía potosina y el segundo, 8.2 por ciento.

El analista del CIEP mencionó que este territorio tiene un punto estratégico en el cual se puede distribuir productos en el país a través de la red carretera que se ha incentivado en años anteriores, “y a la cual se le está sacando provecho, pues permite conectar a San Luis Potosí con Nuevo León, Jalisco y Estado de México; además, aprovecha el modelo exportador que se ha impulsado, por lo que tiene incentivos la entidad para avanzar en la materia”.

Para Oaxaca, la dinámica fabril de inicio de año provino de los aumentos anuales en construcción (67.5%), generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final (7.2%) y minería (0.8 por ciento).

En la economía de esta entidad, con un peso de 1.2% en el PIB de actividades secundarias, la construcción es el segundo sector en importancia, detrás de servicios inmobiliarios y de alquiler de bienes muebles e intangibles.

Oaxaca se ve motivado por el proceso de reconstrucción después de las afectaciones por los sismos del año pasado y por la puesta en marcha de la Zona Económica Especial en Salina Cruz, expuso José Luis de la Cruz Gallegos, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (Idic).

Representantes

Las tres entidades que más aportan al PIB secundario en el país son Campeche (9.6% del total), Nuevo León (8.1%) y Estado de México (7.0%); la primera registró una caída anual en su actividad industrial en enero de 2.9% (sólo manufactura ascendió).

El territorio neoleonés pasó de -1.3% al comienzo del 2017 a 2.8% en este año (únicamente desciende minería), y el Estado de México, de 4.1 a 8.4% (todos los sectores fabriles exhiben incrementos).

Descensos

En contraste, las disminuciones anuales más pronunciadas fueron en Chiapas (9.6%), Querétaro (8.9%), Morelos (7.7%), Durango (6.4%) y Guanajuato (6.1% por ciento).

Los especialistas coincidieron en que Chiapas, al ser de las entidades más pobres y la menos industrializada, obtuvo dicha tasa, además de la merma petrolera y agroindustrial que vive .

“Querétaro y Guanajuato tuvieron aumentos importantes en años anteriores, por lo que es difícil mantener el ritmo, entonces su modelo industrial empieza a madurar”, manifestó Kristobal Meléndez.

La actividad económica de Morelos se sustenta en el comercio y no en la  industria, dijo el coordinador del CIEN.

“El resultado de Durango está vinculado por una pérdida de dinamismo en el sector minero y algunas actividades agroindustriales y manufactureras”, acentuó el director del Idic.