En el último trimestre del 2016, el crédito bancario a estados a municipios mostró un repunte, en un entorno de mayor presión para la sostenibilidad de la deuda subnacional por alzas en las tasas de interés, consideró Fitch Ratings.

En un reporte, la agencia destacó que la entrada en vigor de las disposiciones sobre disciplina financiera, en abril del 2016, y los procesos electorales celebrados en diversas entidades, en junio de ese año, contuvieron la colocación de crédito en los tres primeros trimestres.

Sin embargo, añadió, en el último cuarto de ese año se revirtió la tendencia decreciente del saldo de la cartera de crédito bancario a estados y municipios, que pasó de 489,200 millones de pesos en el tercer trimestre, a 518,700 millones al cierre del año.

Este aumento de 6% se dio aún en un entorno de mayor presión para la sostenibilidad de la deuda subnacional por alzas en la tasa de interés .

Fitch estimó que cinco instituciones financieras concentraron 83% de la colocación de créditos a estados y municipios en el 2016: Banobras (31.4%), Banorte (17.4%), Bancomer (14.8%), Interacciones (13.3%) y Multiva (6.1 por ciento).

Apreció un diferencial en las tasas de interés promedio ponderado cobrada entre las instituciones, que podría derivarse del riesgo que reflejan las entidades acreditadas, la mezcla de créditos colocados a corto y largo plazo, y la estrategia de penetración en el sector subnacional de la propia institución.

En el 2016, el costo financiero promedio para los gobiernos estatales y municipales aumentó por el alza en la tasa de interés de referencia; no obstante, Fitch observa una reducción en el margen aplicable (diciembre del 2015: 2.33%; diciembre del 2016: 1.77 por ciento) .

Consideró que la deuda estatal garantizada por el gobierno federal podría reducir aún más los márgenes aplicables.

Refinanciamiento

Mencionó que, según el Registro Público Único de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, los estados y municipio contrataron 72,900 millones de pesos con la banca comercial y de desarrollo en el 2016. Una parte importante se realizó en operaciones de refinanciamiento. También se empiezan a observar registros de créditos para cubrir necesidades a corto plazo .

Consideró que en entidades con endeudamiento alto que realicen refinanciamientos o reestructuras, las reducciones logradas por mejores sobretasas podrían ser insuficientes para cubrir los aumentos de tasa de interés. Por ende, anticipa que busquen contratar nuevos créditos con perfiles de amortización más manejables.

Fitch aclaró que la baja constante en la rentabilidad bancaria podría generar desincentivos y conducir a las instituciones financieras a reorientar su estrategia de colocación a un sector distinto al subnacional.

edgar.juarez@eleconomista.mx